Inicio » Antes del embarazo » Factor Rh en la sangre: Todo lo que debes saber

Factor Rh en la sangre: Todo lo que debes saber

Antes del embarazo

foto7

¿Conoces tu grupo sanguíneo?, ¿sabes cuál es el de tu pareja?, ¿estás informado de los riesgos de una posible incompatibilidad? Si respondiste “sí” a alguna de estas preguntas, te invitamos a leer el siguiente artículo, el que te ayudará a reducir los riesgos asociados a esta discordancia.

Uno de los primeros exámenes que se le solicitan a una embarazada es el de sangre. En éste, además de chequear el estado general de la mujer, se determina cuál es su grupo sanguíneo con el fin de prevenir posibles complicaciones que surgen producto de la incompatibilidad entre el padre y la madre.

Existen 4 grupos sanguíneos: A, B, AB y O, y dentro de cada uno de ellos se puede detectar la presencia de una proteína llamada Rh. Si ésta se encuentra presente en los glóbulos rojos se denomina “positivo” y, por el contrario, si está ausente se le llama “negativo”.

Cuando una pareja decide tener un hijo, hay una de todas las posibles combinaciones que puede resultar riesgosa al momento del parto y ésta es: mujer Rh negativo y hombre Rh positivo.

Al producirse este cruce, existe la posibilidad de que el feto adquiera el grupo sanguíneo del padre. Si esto ocurre, durante el embarazo por lo general no se presentan complicaciones, pues la sangre, tanto de la madre como del feto, no se entremezclan, pero durante el parto esto sí puede ocurrir, provocando que el sistema inmune de la mujer desconozca la proteína RH positiva, generando anticuerpos para destruirla.

Habitualmente, la incompatibilidad Rh no es un problema para el primer parto, sin embargo, los anticuerpos creados en éste sí representan un riesgo en futuros embarazos, pues si el feto adquiere nuevamente el grupo sanguíneo del padre, al momento del parto lo pueden atacar, dilatando y destruyendo parte de sus glóbulos rojos, provocándole una afección llamada enfermedad hemolítica o Rh del recién nacido.

¿Qué hacer?

En caso de estar viviendo una situación como ésta, no debes preocuparte pues existen importantes avances médicos que ayudan a prevenir las complicaciones asociadas con la incompatibilidad Rh.

Una de las alternativas con mejores resultados son las inyecciones de inmunoglobulina Rh, las que consisten en 2 dosis. La primera se administra a la embarazada alrededor de la semana 28, mientras que la segunda, dentro de las 72 horas posteriores al parto.

El objetivo de esta vacuna es impedir que la madre genere anticuerpos peligrosos contra la proteína Rh, ya que éstos pueden poner en riesgo la salud del recién nacido y también evitar complicaciones en futuros embarazos.

Existe otra opción para casos en los que la incompatibilidad es grave y el recién nacido se encuentra en peligro. Se trata de transfusiones de sangre llamadas exanguinotransfusiones, las que se pueden realizar mientras el feto se encuentra en el útero o bien después de su nacimiento.

Este procedimiento reemplaza la sangre del recién nacido por glóbulos rojos que tengan factor Rh negativo, lo que estabiliza al menor y reduce al mínimo el daño que pueden causar los anticuerpos Rh que se hayan traspasado de la madre a la guagua.

Si bien es una alternativa en casos de emergencia, las vacunas tienen tan buenos resultados que las transfusiones resultan necesarias sólo en cerca del 1% de los embarazos con incompatibilidad sanguínea.

Si la mujer ya ha desarrollado anticuerpos, es fundamental que en sus próximas gestaciones se efectúe controles periódicos y que su médico tratante esté al tanto de su condición, pues será fundamental prevenir complicaciones que pueden afectar a ese niño que está por nacer.

Síntomas y tratamientos

La incompatibilidad Rh leve se puede identificar en recién nacidos por:

  • Ictericia de la piel y ojos (color amarillo).
  • Hipotonía o tono muscular bajo.

El tratamientos más común es:

Fototerapia (utilización de luces