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Dermatitis atópica y hora del baño: ¿qué hacer?

0-24 meses

Dermatitis atópica y hora del baño

La dermatitis atópica es bastante frecuente: entre un 5% y 20% de los menores a nivel mundial la padecen. Lo más común es que comience antes de los 5 años, generalmente presentándose a los 2 meses de vida. ¿Un dato curioso? Es ligeramente más habitual en niñas que niños.

Esta enfermedad se caracteriza por brotes de áreas de la piel del cuerpo, la cual se torna rojiza, se descama, se reseca y pica.  Ello debido a una falla en la estructura cutánea, que hace que su función barrera sea menos eficaz, traduciéndose en brotes inflamatorios y la aparición de eczemas.

Según la edad, la dermatitis atópica puede variar de aspecto. En bebés, los eczemas suelen aparecer en brazos, piernas, cuero cabelludo y mejillas. En niños, a menudo se localizan detrás de las rodillas, pliegues del codo y cuello.

Una de las mayores dudas sobre el cuidado de los pequeños con dermatitis atópica es con qué frecuencia bañarlos. Contrariamente a lo que se cree, no es necesario reducir esta costumbre, siempre y cuando a continuación se hidrate muy bien la piel y se sigan ciertos lineamientos. Así quedó demostrado en una investigación norteamericana reciente, publicada en la revista Annals of Allergy, Asthma and Immunology. a continuación, te entregamos algunos consejos para que el baño sea un momento agradable para ti y tu bebé con dermatitis atópica.

El proceso no debe durar más de 10 minutos. Esto porque el contacto prolongado entre la piel y el agua puede empeorar el cuadro ¿La razón? El calcio del agua reseca la piel, y el cloro la irrita.

Preocúpate que el agua esté templada (entre 25° y 33° grados C). Las temperaturas extremas agravan el problema causando sequedad.

Siempre utiliza jabones específicos para pieles atópicas, testeados dermatológicamente. Estos refuerzan la capa lipídica de la piel, haciéndola más resistente.

No olvides lavar su pelo con shampoo o geles de limpieza dermatológicos suaves. De poco servirán los cuidados anteriores si luego aplicamos en el pelo un producto con componentes irritantes.

1. Evita el uso de esponjas, incluso las naturales. Lo mejor es lavar el cuerpo de tu guagua con las manos.

2. Tras el baño, seca sin restregar, con una toalla de algodón, que no debe haber sido lavada con detergentes agresivos.

3. El secado debe ser dando golpecitos, para no provocar una reacción desfavorable. Fíjate especialmente en los pliegues, dejando ligeramente humedecida el resto de la piel.

Recuerda revisar el cuerpo de tu bebé, chequeando que no presente alguna marquita sospechosa y /o brotes.

4. Inmediatamente tras el secado, aplica cremas emolientes con ingredientes como urea que retienen la humedad. El secreto está en conservar su piel muy hidratada, evitando la descamación.

5. Es importante mantener las uñas cortas y limpias, sobre todo para evitar infecciones en caso de que el pequeño se rasque.