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¿Qué puedo y qué no puedo hacer?

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Estar embarazada no significa estar enferma y, por lo general, las mujeres pueden continuar con su vida casi tal cual lo hacían hasta antes de descubrir su nuevo estado. Sin embargo, hay ciertas cosas que se recomienda evitar, otras que se aconseja no hacer y ciertos alimentos que se sugiere no comer. A continuación te contamos si son mitos o verdades.

Teñirse el pelo

Desde siempre esto ha sido tema en cuanto quedas embarazada. No existen estudios que comprueben que efectivamente la tintura es perjudicial para el feto, pero la mayoría de los doctores sugieren no hacerlo durante el primer trimestre. También recomiendan optar por procedimientos no tan invasivos como reflejos o tratamientos que no toquen el cuero cabelludo. Asimismo, cada vez hay más productos naturales y sin amoníaco ni acetato de plomo que puedes utilizar para mantener el color que tanto te gusta.

Hacer deporte

Siempre es bueno que las embarazadas realicen algún tipo de actividad física, pero si antes no hacías nada, tampoco es aconsejable que comiences a intentarlo en este momento. Si ya practicabas algún deporte, puedes continuarlo hasta las 34 semanas, pero siempre consultándolo con tu médico. Se recomienda evitar ejercicios de rebote y salto, ya que estos se asocian a lesiones y esguinces, y durante el embarazo, la mujer tiene hiperlaxitud de ligamentos y sufre cambios en su sistema esquelético.

Tabaco y alcohol

Ambos son nocivos durante el embarazo y pueden traer variadas consecuencias negativas tanto en la madre como para el hijo que está por nacer. Si se toma demasiado alcohol, el feto puede sufrir malformaciones y retardo mental; pero si es ocasional y en pocas cantidades, el peligro se reduce. Aún así, se recomienda no ingerirlo durante estos nueve meses. En cuanto al tabaco, su consumo disminuye la fertilidad, incrementa la posibilidad de abortos y partos prematuros, y retrasa el crecimiento del feto. Para que te hagas una idea, el monóxido de carbono que se inhala con el humo disminuye un 40% el oxígeno que recibe la guagua. ¡No lo hagas!

Relaciones sexuales

Es una realidad el hecho de que se puede mantener una vida sexual normal durante todo el embarazo, hasta el momento en el que se te rompa la fuente. Solo se recomienda abstenerse cuando hay alguna contraindicación, como sangrado vaginal o amenaza de parto prematuro. No te preocupes que no le vas a hacer daño a tu guagua; el cuello del útero está sellado por una gruesa membrana mucosa que lo protege contra infecciones. El sexo ayuda a liberar tensiones, a relajarse y a reforzar la complicidad entre la pareja, entre otras cosas. Eso sí, todo va a depender de qué tan cómodo se sientan ambos, por lo que es fundamental conversar sobre todo lo que está sucediendo y así disfrutar al máximo de esta etapa.

Tomar café

La ingesta de esta bebida no está contraindicada durante el embarazo, pero sí debe hacerse de forma moderada, no más de dos tazas de café al día. Esto se debe a que el exceso de cafeína incrementa el riesgo de aborto y parto prematuro. Además, está comprobado de que la cafeína puede cruzar fácilmente la barrera placentaria e influenciar en el crecimiento y desarrollo de las células del feto, pudiendo alterar su oxígeno y el flujo de la sangre. Pero si lo tomas moderadamente, no quiere decir que tu guagua tendrá problemas. Eso sí, recuerda que no solo el café posee cafeína, sino también el té, chocolates y algunas bebidas.

Carnes crudas

Estas se deben evitar a toda costa, ya sea carne, pollo, cerdo, cordero y también pescado, incluido el sushi. Las carnes crudas o mal cocidas pueden trasmitir enfermedades letales para la guagua, como la listeriosis, hepatitis y toxoplasmosis, las que pueden terminar en aborto, nacimiento prematuro y otros. Por esta razón, siempre cocina bien estos alimentos y no te arriesgues a algo innecesariamente.

Usar tacos altos

Hoy están de moda y todas los quieren usar, pero los zapatos con tacos demasiado altos no son los más adecuados para las embarazadas, ya que ofrecen poco apoyo. Durante este periodo, la mujer sube de peso y su centro de gravedad cambia a medida que le va creciendo la guata. Además, aumenta la producción de la hormona relaxina, que ablanda y estira los ligamentos y músculos, provocando que esté más expuesta a torceduras y esguinces. De más está decir que al estar embarazada, los pies se hinchan, los tobillos se inflaman y puede doler el arco y el talón, por lo que es mejor evitar el calzado muy alto o con tacos muy delgados.

Baños calientes

Por lo general, las mujeres embarazadas buscan alivio en el agua, puesto que es una fuente de relajación. Sin embargo, la exposición del cuerpo a agua de temperatura muy elevada puede generar un efecto nocivo en el sistema de irrigación placentaria, debido a que al calentarse el organismo de la madre, la sangre se dirigirá a la piel, provocando una vasodilatación del sistema circulatorio, para eliminar el calor corporal. Esto hace que haya una menor circulación hacia el feto, restándole el aporte necesario de nutrientes y de oxígeno, afectando potencialmente su desarrollo.

Con la colaboración del Dr. Aníbal Scarella, ginecólogo de Clínica Ciudad del Mar.