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Yo no tomo leche

Kids

Mother and daughter

A muchos niños en edad preescolar no les gusta este líquido, rico principalmente en calcio y proteínas. Esta situación se transforma entonces en un problema para los padres, quienes convencidos de que es un alimento imprescindible en la dieta, batallan para lograr su consumo. ¿Obligarlos o dejarlos? Tú decides.

Existen 2 corrientes con respecto al tema de la ingesta de leche en niños. Por una parte, está quienes la defienden, argumentando que es uno de los alimentos más completos de la dieta y que el calcio y las proteínas que aporta son fundamentales para el correcto crecimiento y prevención de enfermedades como la osteoporosis. Y por otro lado, están aquellos que creen que una vez que concluye el período de lactancia, el cuerpo ya no necesita este producto.

En contra

Existen varias razones por las que hay quienes apoyan el no consumo de leche en niños:

Incapacidad de procesarla: de acuerdo a estudios estadounidenses, a la edad del destete muchos niños pierden la enzima de la lactasa, que es la responsable de ayudar en la digestión de la lactosa o azúcar de la leche. Esta inexistencia explicaría el gran porcentaje de niños intolerantes al disacárido, los que según un estudio del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), en Chile alcanza al 42,2% en edades entre los 10 y los 18 años.

El hecho de que el cuerpo de forma natural no sea capaz de asimilar la lactosa, es un argumento válido para quienes defienden esta postura, ya que de ser necesaria, el organismo no la rechazaría.

Químicos: otra de las razones que apoyan su no consumo es el alto contenido de antibióticos y hormonas que supuestamente estarían presentes en la leche, puesto que los primeros son utilizados de forma permanente en las vacas para evitar que les dé mastitis y las segundas, se inyectan para que el animal logre su máxima capacidad productora.  Ambos productos se traspasarían a la leche, la que al ser consumida por lo niños, podría generar en ellos problemas de salud como inflamaciones alergias o acné.

Aporte de calcio: en Estados Unidos existe un comité denominado Physicians Committee for Responsible Medicine (PCRM) que realiza un potente lobby para concientizar a la población del efecto nocivo de la leche para la salud. Esta agrupación argumenta que su consumo no evita la falta de calcio en los huesos, puesto que la cantidad que es absorbida por el cuerpo no sólo depende de los alimentos sino que de múltiples factores como la genética, la presencia de vitamina D y el nivel de sedentarismo, entre otras.

A favor

Quienes están a favor lo hacen en base a los siguientes argumentos:

Complejidad: la leche es un alimento completo, ya que es fuente de calcio, fósforo, magnesio y proteína, todos esenciales para el desarrollo y crecimiento, especialmente durante toda la niñez. Adicional a lo anterior, expertos aseguran que la presencia de ácido butírico ayuda a prevenir el cáncer de colon, mientras que el calcio permite regular la presión  arterial.

Aporte de calcio: la visión es completamente contraria a la anterior, puesto que especialistas sostienen que la cantidad de calcio que aporta es incomparable a lo que se pueden encontrar en otros alimentos como la espinaca, betarraga, almendras, soya, legumbres, papaya y sardina en aceite (tarro), entre otros. Además,  al estar integrado con otros nutrientes como la lactosa y las vitaminas D y P, se absorbe de mejor manera.

Irremplazable: si bien hay quienes sustituyen este líquido por leche de almendra o de soya, el aporte nutricional de ambas no es comparable al que brinda la que proviene de la vaca. La complejidad de su composición la hace irreemplazable en la dieta de un niño, y también muy importante en la de las mujeres, especialmente embarazadas.

 

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