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Volviendo al origen

0-24 meses

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Imágenes de la prehistoria muestran a las mujeres cargando a sus hijos mientras ellas recolectaban su alimento o caminaban en busca de mejores condiciones. Este hecho no es fortuito y tiene una explicación muy lógica. El portear prepara a los niños para enfrentar el mundo seguros y llenos de amor.

La vida moderna ha alejado algunas tradiciones que por estos días se están intentando retomar. Una de ellas es el porteo. Éste consiste en que mediante la utilización de telas o de mochilas ergonómicas, la madre o el padre transporta a su hijo encima, permitiendo que sus manos queden libres para poder realizar otras actividades pero manteniéndolo cerca y protegido.

Para María Alejandra Figueroa, mamá de 4 niños y dueña de la tienda Dulce Apego, el porteo es uno de los pilares de la crianza cercana, junto con el colecho, la lactancia a libre demanda y la comprensión y manejo respetuoso de las pataletas.

“Para mí, ha sido una herramienta fundamental para encontrar el equilibrio entre poder satisfacer las necesidades de mis hijos (lactancia a demanda, contacto permanente y mucho “upa”) con las cosas que quiero y tengo que hacer, como salir, ir a buscar a mi hijo mayor al colegio, trabajar y realizar las cosas de la casa”, afirma María Alejandra.

Sus beneficios

Una guagua que es porteada, a diferencia de aquella que utiliza el coche o una cuna, está en contacto permanente con su mamá o papá, por lo que es un niño más seguro, tranquilo, que experimenta una sensación de bienestar permanente y que se siente querido ya que es acariciado con mayor frecuencia.

La altura de los padres le permite ver el mundo desde la perspectiva de un adulto pero al mismo tiempo el tiempo está protegido, llora menos, regula mejor su temperatura, respiración y digestión y duerme más y mejor.

“Además, la posición que tiene una guagua en un portabebé ergonómico es parecida a la que tenía dentro del útero, similar a la de una ranita, la que favorece el desarrollo de su columna, pelvis y caderas”, asegura María Alejandra.

Otro beneficio muy importante, especialmente para aquellas mamás con mucho trabajo o hijos, es que el porteo permite hacer prácticamente todo con la guagua encima (exceptuando las actividades que pudieran ser de riesgo para la mamá y el bebé); estar con los hijos mayores hacer las tareas, comer, realizar las labores de la casa, salir, trabajar, etc. “Tienes a tu guagua donde ella quiere estar, contigo, y al mismo tiempo tú estás más tranquila porque tu hijo está más feliz y en calma, llora menos y se facilita la lactancia ya que puedes amamantar de manera discreta y en cualquier parte, y la proximidad permanente entre ambas estimula la producción de leche”, agrega la experta en portabebés.

Recuadro

Tipos de portabebés

Fular

Es el portabebé ergonómico más simple y versátil, es un largo paño de género que se anuda y permite distintas posiciones de porteo adelante, a la cadera y en la espalda. Todos se pueden usar desde recién nacido, y dependiendo de su extensión y material será hasta qué peso/edad lo puedes usar y los nudos que se les puede hacer.

El más fácil para aprender es el elasticado ya que permite hacer el nudo primero y después poner a la guagua. Además se le puede cambiar de posición sin tener que deshacer el anudado, por ejemplo para amamantarla. Mide aproximadamente 5 metros, sirve para porteadores de distintas tallas y para hacer todos los nudos. Se puede usar hasta aproximadamente los 9- 10 kilos.

El semielasticado es rígido en el sentido horizontal para poder dar soporte hasta un mayor peso pero tiene flexibilidad en el sentido vertical, adaptándose al cuerpo de la guagua. Con este tipo de se utiilizan los nudos del fular rígido o tejido, los cuales no permiten pre anudado por lo que requieren un poco más de práctica. El peso máximo recomendado es cercano a los 12 kilos.

El rígido es firme en sentido horizontal y vertical pero su tejido posee elasticidad diagonal para adaptarse al cuerpo del adulto y de la guagua. Una vez  hecho el nudo éste no cede y permite  portear hasta los 16 kilos de peso aproximadamente. En el caso del fular rígido hay que tener en cuenta el tamaño del porteador y la guagua ya que los hay de distintos largos; entre 3.5 y 5 metros. Entre los fulares rígidos, el de lino es el más fresco para los climas calurosos.

Bandolera

Consiste en una tela larga y 2 argollas o anillas. Se puede usar desde el nacimiento hasta niños más grandes, dependiendo del tipo de género del que esté hecha, y en distintas posiciones, siendo la más usada a la cadera. Es un portabebé que reparte el peso asimétricamente en la espalda ya que va afirmada en un sólo hombro por lo que no es recomendable para uso en trayectos muy largos con niños de mucho peso, pero es fresca, rápida de poner y es talla única.

Mei tai

De origen oriental, consiste en un rectángulo de tela con 4 tiras que se amarran en la cintura. Lo ideal es empezar a usarlo desde los 5-6 meses por la apertura de piernas que debe adoptar la guagua, aunque hay algunos que permiten reducir la zona donde ésta se apoya para su uso desde recién nacido en una posición adecuada. Se puede utilizar hasta aproximadamente los 3 años y permite posiciones adelante, a la cadera y en la espalda.

Mochilas ergonómicas

Son sumamente prácticas ya que son fáciles de usar e ideales para cuando el niño está subiendo y bajando de ella constantemente como cuando ya empiezan a gatear y/o caminar. Pueden usarse desde el nacimiento, algunas con un adaptador especial para esto, hasta aproximadamente los 15-20 kilos. Es importante diferenciar las mochilas ergonómicas de muchas mochilas que se venden en tiendas, las que no respetan la posición adecuada, que es la de la ranita.

¡OJO! 

No respetar la posición de ranita no sólo puede perjudicar el desarrollo de la espalda, pelvis y caderas de las guaguas, sino que lo más probable es que el porteo resulte una experiencia incómoda para tanto para el adulto como para el niño.

También es importante destacar que la guagua jamás debe ir mirando hacia adelante, a pesar de que existan marcas que promocionen sus mochilas de esta manera. Esa posición les hace mal para la espalda y sobre estimula al menor.

Fuente: Dulce Apego y Chile Crece Contigo.