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Trastornos del lenguaje

2-3 años

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Si tu hijo presenta problemas al pronunciar palabras o para lograr comunicarse correctamente a una edad fuera de lo común, debes estar atenta. Mira a continuación qué puede significar y sus posibles consecuencias si no es diagnosticado a tiempo.

Uno de los tópicos más importantes en el desarrollo normal de nuestros hijos es su capacidad para comunicarse, es por eso que cuando ese proceso es más lento de lo común, no hay que alarmarse pero sí poner atención en ciertos aspectos, sobre todo si infantes del mismo rango etario que los rodean muestran mayor expresividad, pronunciación de palabras y manejo del lenguaje.

Cuando se presenta esta problemática, estamos hablando del posible padecimiento de un trastorno del lenguaje, el cual se define como una discapacidad en la función motora de los órganos vocales, es decir, cuando se presenta una alteración en donde se ve afectada tanto la estructuración como producción de palabras y frases que puede influir posteriormente en la comunicación. Cabe destacar que las alteraciones se provocan por diversos motivos y pueden ser temporales o permanentes.

Características principales
La educadora de párvulo y sicopedagoga de la Universidad Central, Marcela Doty, señala que algunos de los síntomas distintivos del trastorno del lenguaje pueden notarse cuando “un niño de 2 años no es capaz de decir palabras cortas como mamá, papá o auto. Asimismo, cuando se comunica poco, no se da a entender o no consigue obedecer instrucciones. Sobre todo cuando no integran nuevas palabras a su repertorio y su vocabulario es poco variado. Entre otras características se encuentra la mala pronunciación de vocales y la nula existencia de consonantes, como también el no lograr nombrar objetos o identificarlos por su uso”. También plantea que cuando tienen una mayor edad, suelen tartamudear y hay tensión en la voz cuando tratan de comunicarse.

Por otra parte, la sicóloga clínica infanto-juvenil de la Universidad de Chile agrega que las causas pueden ser hereditarias, visuales (ya que no son capaces de ver expresiones o gestos), por posibles lesiones cerebrales o por dificultades a nivel cognitivo. “Hay que estar atentos a los factores emocionales o ambientales que rodean a los menores, ya que en estos contextos a veces hay carencias. Explica que también influye si hay poca estimulación por parte de los padres o sobreprotección, es decir, ‘darles todo en bandeja’, pronunciarles ellos las palabras y no permitir que reflexionen sobre lo que quieren.

La profesional añade que “mientras los padres faciliten la comunicación es mucho mejor. Si el niño se equivoca o lo hace de forma incompleta no hay que retarlo, sino que enseñarle la manera correcta. Si señala algo, preguntarle qué es lo que quiere que le pasen. Hay que reforzarlos, tener paciencia y no forzarlos. Se recomienda evitar el uso de chupetes o mamaderas, estimularlos con libros o figuras que resalten para que llamen su atención. Es importantísimo, además, llevarlos a instancias en donde se facilite la comunicación, como jardines infantiles o párvulos”.

Entonces, ¿cuáles son los pasos a seguir? La prevención en estos casos es esencial para que el diagnóstico se dé en forma temprana y la solución a la problemática sea más simple. Marcela Doty asegura que lo primordial es llevarlo a un otorrino y realizar una audiometría con la cual se especifican o descartan problemas de audición, lo cual afecta enormemente en el proceso de comunicación. Si se elimina esta posible causa, hay que efectuar un tratamiento con un fonoaudiólogo.

Posibles consecuencias
La sicóloga señala que no tratar este problema podría conllevar a graves problemas de autoestima. “Que los niños no se sientan con el valor o no tengan las habilidades suficientes en este tópico les impedirá desarrollarse socialmente, ya que tienen un bajo nivel de frustración al no poder expresarse, lo que influye en su autoestima. Interfiere directamente en el comportamiento y en el rendimiento escolar, puesto que el adecuado desarrollo del lenguaje facilita que las normas sociales se entiendan y respeten”, indica. Al mismo tiempo, revela que en estas situaciones es común que al no poder comunicarse con sus pares este se aísle o su grupo lo segregue. “Tendrá problemas sociales, ya que no será capaz de integrarse porque sentirá que no lo comprendan”, finaliza.

Tratamientos
Hay diversas terapias que ayudan a superar este trastorno, entre ellas se identifican las siguientes:
– Terapias orales y motoras: con ellas se realizarán ejercicios en los cuales se harán masajes faciales y movimientos en donde se ejercite la mandíbula, labios y lengua para fortalecer los músculos de la boca con la finalidad de expresar mejor las palabras. En este tratamiento se incluye trabajo con temperaturas de alimentos y texturas para influir en la atención oral.
– Terapias de articulación: mediante juegos, el fonoaudiólogo efectuará ejercicios que reparen la pronunciación correcta de sílabas a través del movimiento físico de la lengua para producirlos.
– Terapia de intervenciones del lenguaje: mediante actividades con juegos, objetos y libros específicos, el profesional logrará estimular el desarrollo correcto del lenguaje y la comunicación. Le ayudará a comprender mediante repeticiones de palabras cómo estas se pronuncian correctamente.

Diferencias entre hombres y mujeres
Según la sicóloga Jubitza Corovic, a pesar de que no existen estudios científicos que lo avalen, son los hombres quienes padecen mayormente esta problemática. Esta condición puede explicarse por factores anatómicos y hormonales, entre otros. Los primeros se refieren al desarrollo cerebral, el cual afecta en procesos, asociaciones y relaciones entre la información que recibimos, lo que influye claramente en la forma de aprendizaje. Cabe destacar que, debido a que las mujeres presentan mayor desarrollo en el lóbulo frontal, poseen más capacidad a la hora de ordenar estructuras y coordinarlas al momento de comunicarse. Asimismo, hay más desarrollo de componentes conductuales y motivacionales. Por otra parte, el mayor desarrollo del cuerpo calloso y la mayor cantidad de materia gris en las féminas, interfiere en habilidades verbales más fluidas y el mejor procesamiento de la información, respectivamente.

En cuanto a lo hormonal, estudios explican que las mujeres, al tener menor cantidad de testosterona, desarrollan más conexiones en las emociones y en los centros de comunicación, lo que interfiere en la forma del entendimiento, proceso de información y expresión del lenguaje.

¿Qué pasa en los colegios?
La sicopedagoga Marcela Doty explica que son los colegios del área privada los que usualmente no tienen fonoaudiólogos en sus aulas, pero sí sicopedagogos que dan un diagnóstico, para luego derivar a este profesional específico. Por el contrario, los establecimientos subvencionados sí cuentan con fonoaudiólogos, ya que el Ministerio de Educación norma por ley brindar ayuda con especialistas. El tratamiento consta de una visita por semana para abordar este tipo de trastornos. También existen escuelas de lenguaje, en donde se trabaja con educadores diferenciales especialistas en trastornos de lenguaje y fonoaudiólogos que en grupos pequeños de niños trabajan para ayudar a suplir este problema.

Recomendaciones prácticas para estimular el habla y el lenguaje
– Imitar diversos sonidos y palabras de manera lenta y rápida.
– Nombrar objetos o lugares que visitan para que el niño las repita.
– Acentuar entonaciones, exagerar gestos, sonidos y movimientos para una mejor comprensión.
– Preguntarle a los niños con qué sonido empiezan los nombres de objetos.
– Realizar actuaciones en donde jueguen a un rol y preguntarles qué son los objetos que emplean en el juego y para qué sirven.