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Sentimientos después del parto

Embarazo

Sentimiento después del parto

Mientras tu cuerpo vive una serie de ajustes, tus hormonas parecen estar revolucionadas como consecuencia de lo mismo. Además, la maternidad te transforma en una nueva persona, en la que afloran profundos sentimientos de amor, responsabilidad y cuidado; lo cual también puede asustarte un poco. La suma de todo esto hace que tus estados de ánimo estén variables e, incluso, podrías sentirte un poco irritable. Sobre todo, por el cansancio que es posible que experimentes.

Su llegada

– Esta será una experiencia llena de sensaciones y emociones.

– Puedes sentir amor y apego hacia tu guagua, así como algunas dudas y angustias.

– Estos miedos irán desapareciendo, pues irás conociendo sus actitudes. Aunque hay cariño, la cercanía hacia tu hijo no se desarrolla de inmediato, es un proceso en el cual todos deben adaptarse.

– Tu bebé dependerá totalmente de ti hasta sus 6 meses, lo que quizás pueda abrumarte; sobre todo cuando esté llorando en las noches sin saber qué le ocurre. Deberás estar atenta a cada una de sus necesidades.

– Sentirás que has perdido tu independencia, y habrá actividades o quehaceres que dejarás de lado para cuidarlo, entonces serán uno solo.

– Debes encontrar un equilibrio entre los requerimientos de tu hijo y la forma en cómo te adaptarás a estos.

– Tu guagua irá entendiendo que tú no estarás siempre que llore y que habrá momentos en que no vendrás. Así la dependencia será gradual.

Montaña rusa hormonal

– Las hormonas que mantenían el embarazo disminuirán bruscamente tras el parto, lo que causará en ti un fuerte cambio emocional, acompañado de un sentimiento de pérdida y vacío.

– Estarás más inestable de ánimo, incluso con ganas de llorar sin saber la causa. Esta situación disminuirá con el paso del tiempo y no debería sobrepasar las 8 semanas.

– Estos trastornos en algunas madres hacen que se sientan como en una ‘montaña rusa’.

‘Súper mamá’

– Tendrás que aceptar las transformaciones que experimentará tu cuerpo, y también deberás aprender a interpretar lo que quiere tu hijo.

– Debes estar tranquila cuando duerma, puesto que es normal que emita ruidos como de esfuerzo, suspiros, gruñidos o jadeos, los cuales generalmente son gases.

– Las madres perfectas no existen, pero es vital desarrollar las habilidades maternas. El apego que logres con tu guagua te ayudará a reconocer sus necesidades para satisfacerlas.

– Cuando vuelvas al trabajo, lo extrañarás mucho y experimentarás una sensación de angustia y abandono.

– Es aconsejable que continúes dando pecho, puesto que ayudará a que cuando regreses a casa, puedan estrechar el lazo que origina la lactancia, recuperando las horas que estuvieron distanciados.

La sexualidad

– Ahora que son tres, deben buscar momentos para estar solos. Pueden dejar a la guagua con alguien de confianza para salir un ratito y estar juntos; o bien organizar algo en casa mientras duerme.

– Hay que preguntarle al doctor cuándo pueden volver a tener relaciones sexuales. Generalmente ocurre pasado el tiempo de cuarentena.

– Debes separar tu rol de mamá con el de mujer.

– Tu pareja deberá apoyarte mediante una buena comunicación. Es importante que ambos hablen de sus sentimientos, para evitar que se sientan dolidos o frustrados.

– La lactancia puede evitar la ovulación durante varios meses luego del parto, por lo que su ausencia llevará a que el nivel de estrógeno sea inferior, causando sequedad vaginal y disminución en el apetito sexual.

– Otras madres no se ven afectadas por esto, pues se sienten más sensuales al tener sus pechos más grandes y firmes.

– El amamantamiento puede producir una mayor valoración de tu cuerpo, lo que influirá positivamente en los instantes más íntimos.

Depresión post parto

– Se entiende por depresión una incapacidad de disfrutar con las cosas que antes sí hacían gozar, así como la pérdida de motivación e interés, sumado a sentimientos de insuficiencia, minusvalía, culpa y desesperanza, entre otros.

– Es importante que tu entorno sepa distinguir entre un cambio de estado de ánimo y cuándo tienes deseos de hacerle daño al niño/a. La familia será la encargada de detectar estas alteraciones.

– Si pasas por una inestabilidad inicial, esta puede desencadenar una depresión post parto, y en este caso se aconseja que acudas a un especialista para que evalúe la situación y prevenga que derive en otra patología mental que afecte el vínculo, pues puedes llegar a no darle a tu hijo todos los cuidados que requiere, o maltratarlo sin querer hacerlo.

– Una vez que el sicólogo o ginecólogo valoró tu estado sicológico a través de lo que sientes, el siquiatra es el especialista más adecuado para ayudarte a salir adelante, pues te dará antidepresivos inhibidores de la recaptación de la serotonina, un neurotransmisor que cumple diversas funciones y que influye en el sistema nervioso, en forma específica en los centros del ánimo, en donde se generan las alteraciones sicológicas, por lo que se le llama ‘hormona del humor’.

– Si las señales fueron detectadas antes que naciera tu guagua, el tratamiento puede iniciarse previo al parto, durante el tercer trimestre de gestación.

– Se debe prestar atención a síntomas como cansancio, mucha irritabilidad, tristeza, tendencia a llorar más de lo habitual, falta de energía, motivación, apetito y sueño, problemas de memoria y concentración, aislamiento, dolor de cabeza, pecho, palpitaciones o hiperventilación.

Con la colaboración de la sicóloga Jessica Piña y del gineco-obstetra James Revelo, ambos de Clínica Vespucio.