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Todo sobre la alergia alimentaria

0-24 meses

que es la alergia alimentaria

Su diagnóstico se ha vuelto cada vez más común entre los recién nacidos. Y aunque muchos cuestionan su veracidad, tildándola como una enfermedad “de moda”, lo cierto es que la alergia alimentaria es un padecimiento que, de no tratarse a tiempo, puede llegar a ser mortal. Por eso te invitamos a prestar especial atención a sus síntomas.  

La Organización Mundial de la Salud la ha calificado como una “epidemia silenciosa”, y aunque en nuestro país aún no existen cifras concretas, los especialistas estiman que en la población infantil la alergia alimentaria tiene una prevalencia cercana al 6%. Todo indica que se trata de una realidad que, tanto a nivel global como local, está en alza. “Las razones de este aumento las podemos resumir en los siguientes puntos: la industrialización de la agricultura, el exceso de higiene en el ambiente, la manipulación del ganado vacuno con propósitos de engorda y, finalmente, una de las teorías aceptadas hoy en día es la del desequilibrio de nuestra flora intestinal”, indica el Dr. Luis Andrés Vives, Pediatra Gastroenterólogo de Clínica Las Condes.

Pero, ¿qué es la alergia alimentaria? Por definición, la alergia alimentaria es una reacción adversa por parte del sistema inmunológico (que es el lector de proteínas del organismo) a alguna proteína de un alimento. En la práctica, esto se traduce en que el niño manifiesta diversos cuadros alérgicos luego de ingerir algún alimento alergénico. Normalmente, el alergénico es traspasado a la guagua a través de la leche materna, es decir, es la alimentación que consume la madre la que potencialmente activa los episodios alérgicos en lactantes.

Si bien un menor podría ser alérgico a cualquier alimento, la proteína de la leche de vaca y de soja, el huevo, los pescados, los mariscos, los frutos secos, el maní, los cítricos y el trigo, son responsables del 90% de las alergias alimentarias. “Lejos la alergia alimentaria más frecuente en la actualidad es a la proteína de la leche de vaca, la cual se da en los niños menores de 1 año, más específicamente en los menores de 6 meses”, aclara el Pediatra.

No existe un examen específico que permita diagnosticar la presencia de alergia alimentaria, en consecuencia, el médico debe realizar un análisis completo del cuadro clínico para determinar la existencia de la enfermedad. “Hay exámenes de sangre para establecer la presencia de anticuerpos contra algún alimento, pero no todas las alergias son mediadas por anticuerpos”, señala el Dr. Luis Andrés Vives, a lo que agrega, “si el pediatra sospecha de una alergia alimentaria porque el cuadro se escapa del tratamiento convencional, lo que debe hacer es una prueba de desafío controlado, la cual consiste en eliminar de la dieta por 3 o 4 semanas el alimento que sospecha que está gatillando la alergia, a fin de ver si los síntomas disminuyen”.

¿Cuál es el tratamiento?

Una vez determinado que el recién nacido tiene alergia alimentaria hay dos caminos a seguir: la madre puede continuar amamantando, o bien, el hijo deberá comenzar a alimentarse con leche de fórmula. En caso de que la madre escoja la primera opción, tiene que eliminar de su dieta el alimento alergénico (normalmente lácteos), al cabo de una semana (aproximadamente) será posible saber si esta modificación en la dieta ha sido o no exitosa. Si el hijo continúa manifestando reacciones adversas a la leche materna o si la madre así lo quiere, se le puede empezar a dar leche de fórmula.

Si la guagua tiene menos de 4 meses se debe optar por las leches elaboradas en base a aminoácidos, las cuales no contienen ninguna proteína por muy pequeña que sea, y esto se debe a que la permeabilidad intestinal del niño menor de 4 meses es muy alta, entonces no conviene ofrecerle a ese intestino proteína de vaca porque puede reaccionar. Desde los 4 meses en adelante se puede usar leche de fórmula extensamente hidrolizada, siempre y cuando el niño no haya tenido sangrado digestivo. De lo contrario, se aconseja leche de aminoácidos por al menos los primeros seis meses de vida. “En general, la leche a usar depende de cada caso en particular, y eso lo ve el especialista con su paciente”, recalca el Dr. Vives.

Síntomas

Teniendo en cuenta que en casos graves la alergia alimentaria podría ser fatal, es fundamental que esta enfermedad sea diagnosticada lo antes posible, es decir, en los primeros días de vida, así se asegura un mejor pronóstico para el menor. En general, los síntomas son los siguientes:

– Cólicos intensos que no ceden con masajes o con los medicamentos indicados por el pediatra. Habitualmente los cólicos desaparecen después de los 3 o 4 meses de vida, por lo tanto, si después de ese período el niño sigue llorando y retorciéndose, es necesario consultar al pediatra a fin de que analice que se debe el llanto.

– Distensión abdominal. Es normal que las guaguas menores de 3 meses tengan un abdomen distendido por el gas intestinal. Sin embargo, cuando los cólicos se asocian a una distensión abdominal más notoria y la guatita se pone tensa, es mejor consultar con el pediatra.

– Deposiciones con sangre o abundante mucosidad. Usualmente las deposiciones de las guaguas de 3 meses tienen mucosidad, lo que es normal, sobre todo si toma leche materna. Pero cuando el menor aumenta la cantidad de veces que ensucia el pañal y esto va acompañado de mayor mucosidad o de deposiciones más líquidas o, por el contrario, se ha puesto más estítico (defecando en forma de bolitas), es imprescindible acudir al doctor.

– Rechazo alimentario. Si el pequeño empieza a rechazar o tomar menos leche, se retrae y comienza a llorar, es una señal de alerta.

– Reacciones dermatológicas. A veces la única manifestación de alergia alimentaria puede ser un eritema o enrojecimiento peribucal (alrededor de la boca) o perianal (alrededor del ano), o bien una dermatitis facial que no mejora con tratamientos convencionales.

– Problemas para dormir.

– Bronquitis obstructivas o infecciones respiratorias recurrentes. Por su condición inmunológica, un niño con alergia alimentaria puede presentar con mayor probabilidad reacciones bronquiales obstructivas. En ciertas ocasiones la causa de los episodios de bronquitis obstructivas no es el virus, sino que detrás de eso hay una alergia alimentaria que debe estudiarse para atacar el problema de fondo.

Alergia alimentaria v/s intolerancia a los alimentos

Con frecuencia se suele confundir la alergia alimentaria con la intolerancia a los alimentos, sin embargo, son males distintos. En la alergia alimentaria está involucrado el sistema inmune, mientras que en la intolerancia no. De manera que la intolerancia es también una reacción adversa a un alimento, pero esta respuesta no es ocasionada por el sistema inmunológico, sino que la causa radica en un problema enzimático. Por ejemplo, en el caso de la intolerancia a la lactosa de la leche, esta es originada por la ausencia o disminución de una enzima que descompone el azúcar de la leche.

 

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