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¿Por qué mi hijo miente?

2-3 años

por qué mi hijo miente

La mentira es una de las formaciones infantiles que más angustia a las madres. En torno a éstas se han generado muchos comentarios y suposiciones que no hacen más que profundizar el miedo y la preocupación que los padres manifiestan ante ésta.

Vamos a destacar que fundamentalmente la mentira tiene una connotación valórica en nuestra sociedad, asociada comúnmente a malas intenciones y nefastas consecuencias en la vida de quienes las reproducen. Si bien en la vida adulta la sinceridad es un valor que se espera tengan quienes nos rodean y se asocia a un buen actuar, no podemos homologar esa decisión o discernimiento en el hecho de mentir o no en nuestros pequeños.

Debemos recordar que los niños nos observan y que si pedimos que no mientan, jamás debemos mentirles. A veces los menores actúan por imitación, pensando que lo que hacen los adultos cercanos es lo que debe hacerse para vivir en el mundo. Acá tendremos que analizar qué es producto del contexto y qué es formación interna y propia de un pequeño.

¿Por qué no es lo mismo mentir para un niño? Porque los menores tienen un mundo interno muy intenso, en el cual abundan contenidos. Ellos viven jugando y sus miedos, gustos y sueños, tiñen su “vida real”. Es decir, el actuar de un niño creativo y sano se espera que esté lleno de fantasía. Entonces cuando éste nos dice algo que no ha sucedido en realidad debemos comprender que tal vez sueña con eso, que es uno de sus miedos o que simplemente está jugando.

A medida que nuestros pequeños crecen, podemos ir enseñándoles y delimitando su campo de acción. Con el ingreso al colegio y el discurso social empiezan a comprender que hablar de cosas que no son es incorrecto y, en ocasiones, los meterán en apuros. Sin embargo, hay veces que los menores van a decidir ocultar la verdad.

Cuando nuestro hijo miente debemos entender que no lo hace por maldad, sino que para evitar sentirse mal o ser castigado. Debemos ser padres observadores, respetuosos y conscientes de que hay un mensaje que leer: algo necesita, debo ayudarlo, hay algo que siente que no está bien en su vida y debe taparlo con fantasía, o porque está diciendo la verdad y yo no quiero ver la realidad en lo que me dice.

Por favor, no tildemos a nuestros hijos de mentirosos. Que este hecho nos sirva para mirarlos más y comprender que hay situaciones  que les afectan, que hay tiempo que no le estamos dando o que algo pasa en su entorno y tal vez hay que intervenir o cambiar de lugares para que sea capaz de ser él mismo y no intentar adornar la verdad para sentirse a gusto.

 

Por Varinia Signorelli, Psicóloga, www.supermadre.net 

 

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