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Piojos, invasión cotidiana

Destacado 1

Piojos

La pediculosis es un problema común en la edad escolar temprana, ya que se transmite fácilmente de un niño a otro en la sala de clases. Te explicamos cómo lidiar con estos parásitos.

Los piojos son molestos y desagradables, pero la mayoría de los niños los tendrá en algún momento de su etapa escolar. “Es normal que un menor los tenga y que los contagie; y es que por su sistema inmunitario no activa las defensas contra la saliva de estos insectos hasta cuatro o seis semanas después de haberse asentado en sus cabezas, entonces, es difícil saber que están ahí hasta que no empieza a rascarse”, explica Elizabeth Lyon, pediatra de Clínica Indisa. Por esta razón, especialmente cuando se sepa de algún brote de pediculosis en el colegio, se debe inspeccionar detenidamente su cabeza, si es posible empleando un peine o cepillo de finas cerdas. En el caso de que se haya contagiado, lo importante es actuar con rapidez.

Tener piojos no es síntoma de una higiene deficiente. Estos parásitos conviven con los seres humanos desde hace miles de años y encuentran en nuestras cabezas el alojamiento ideal para desarrollarse. Lo que muchos no saben es que estos pueden sobrevivir hasta 24 o 48 horas sin ser hospedados por ningún humano, de ahí que a veces estén en cojines, cortinas y toallas, entre otros.

Se trata de un insecto gris de entre 2,5 y 4 mm. de longitud que vive en el cabello de las personas y se alimenta de pequeñas cantidades de sangre, que extrae picando el cuero cabelludo. La hembra pone entre cuatro y ocho huevos al día (llamados liendres), que tardan unos 15 días en hacerse adultos. Son de un color blanquecino y se fijan fuertemente al pelo, a una distancia aproximada de 0,5 cm. de su raíz. No hay que confundirlos con la caspa, que está suelta o se desprende con facilidad.

“Los piojos son muy molestos porque causan mucho picor en la cabeza de los niños, sobre todo en la zona de la nuca y detrás de las orejas. Al rascarse continuamente, se puede producir irritación e incluso inflamación en el cuero cabelludo, por eso es crucial inspeccionar regularmente -ojalá con el pelo mojado, ya que así estos se mueven menos- y exterminarlos rápidamente”, agrega la especialista de Clínica Indisa.  

Cabe destacar que estos no se pueden prevenir y que no se deben utilizar los productos de pediculosis como medio para evitarlos, puesto que esto solo logra que se desarrolle resistencia contra ellos.

Dile ¡adiós! a estos bichos

Según la pediatra Elizabeth Lyon, hay dos elementos claves para su exterminio: aplicar productos especiales, que son efectivos si se usan de forma correcta, y combinarlos con el empleo de peines o liendreras, que tienen que pasarse por todo el pelo para ir retirando las liendres o huevos de estos insectos que se quedan adheridos.

Las lociones antipiojos se aplican con el pelo seco, insistiendo en la nuca y detrás de las orejas, que es donde se acumulan estos parásitos. Después se cubre la cabeza del niño con un gorro de plástico, para potenciar su acción y así poder recoger los bichitos que se desprenden, y se deja actuar el tiempo indicado en el envase. A continuación se lava, aclara y seca el cabello con la toalla y se peina cuidadosamente con la liendrera. Se debe terminar el proceso manualmente para asegurar la eliminación definitiva. De esta manera, se logran erradicar los piojos y evitar que se sigan reproduciendo y contagiando a otros. “Es muy importante repetir el tratamiento una semana después para asegurar que se eliminó todo. Puede que en la cabeza del menor se haya quedado algún huevo y con eso es suficiente para que se reproduzcan más piojos”, puntualiza la especialista.

Tips prácticos

Se recomienda mantener el pelo corto en los niños y tomado en las niñitas.

Debes estar atenta a los síntomas, como picazón, molestia e irritación en la cabeza.

Si se alerta de algún brote de pediculosis en el colegio, realiza un tratamiento preventivo.

No apliques desparasitarios u otro tipo de sustancias tóxicas que pueden dañar al menor, solo las lociones autorizadas.

Si tu hijo tiene piojos, trátalo inmediatamente, y también revisa al resto de la familia, puesto que son extremadamente contagiosos.

Cada cierto tiempo, y aunque no haya signos de contagio, pasa el peine en el cabello de los niños, solo como precaución.

Si le encuentras piojos, avisa inmediatamente al jardín o colegio de tu hijo.