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Niños vs. Dinero

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Boy (5-7) counting coins on carpet by window

¿Cuándo comenzar a darles mesada?, ¿cómo enseñarles su importancia sin que se obsesionen por el dinero?, ¿hacerlos trabajar o no para conseguir plata? Estas son algunas de las interrogantes que surgen a medida que los hijos van creciendo y empiezan a tomar contacto más directo con el mundo real. Una buena guía será fundamental para que crezcan entendiendo cuál es su valor.

Cada vez son más los niños que deciden lo que quieren usar, tener y comprar. Sin embargo, esta libertad tanto en la entrega de dinero como en el escaso control que tienen los padres sobre lo que sus hijos hacen con él puede generar una valoración inadecuada para pequeños que recién se están iniciándose en este aspecto.

Para ayudar a los padres que se están enfrentando a esta situación y a los que tendrán que hacerlo en un futuro, recurrimos a la psicóloga Infanto-Juvenil, Alejandra Montesinos, para que respondiera alguna de las preguntas más frecuentes con respecto a este tema.

¿A qué edad es recomendable comenzar a educar en torno al dinero?

De alguna forma siempre se puede educar sobre el dinero. Los niños aprenden mucho a través del modelaje de los padres, por tanto, cuando los papás les explican que las cosas cuestan y que no se puede comprar todo lo que se quiere, ya se les está entregando una guía. Lo mismo ocurre con esas primeras peleas en las que lo hijos luchan por conseguir ese ansiado juguete o chocolate y los padres ponen límites a sus peticiones. Todas son experiencias que, además de enseñarles a autorregularse, tolerar la frustración y manejar sus emociones, les permiten aprender el valor que tienen las cosas.

¿Cuáles son los beneficios de que el niño entienda ese valor?

Un niño que comprende que el dinero tiene un valor, desde lo más concreto y lógico es una excelente oportunidad para ejercitar habilidades matemáticas. Además de eso, es mostrarles el valor del esfuerzo y que aprendan a graduar lo que vale mucho de lo que no, y aprendan también a ir regulando lo que desean, poniéndole criterio de realidad, porque es normal que los niños quieran tener las cosas que ven, más con el nivel de exposición que tienen actualmente a la publicidad, por lo que es una forma de que vayan regulando esa necesidad y vayan encontrando otras maneras de sentir satisfacción.

¿Es recomendable solicitarles una tarea a cambio, para que entiendan que el dinero se gana con esfuerzo?

Sí. Pedirles que laven el auto o barran la entrada de la casa, es una forma de ir mostrándoles el valor que tienen las cosas. Sin embargo, hay que enmarcar ese tipo de situaciones, ya que la idea no es que el niño entienda que toda acción que haga debe ser remunerada, pues ahí estaríamos olvidando la educación de otros aspectos como las responsabilidades, la vida en comunidad, la gratuidad con el otro, la generosidad, etc. Por tanto, uno podría decirle: mira Juanito, necesito que alguien me lave el auto, si me lo lavas te doy cierta cantidad de dinero, y que eso se acote a ese intercambio y no a que toda acción conlleva pagos. Es fundamental recalcar que en la vida hacemos cosas por los otros y que vivimos en comunidad con ciertas reglas y responsabilidades que son intercambiables por algo (ayudar en la casa, acompañar al hermano menor, colaborar con la nana, etc.). Por eso uno puede plantearle que esa labor específica va a ser una forma de que genere su propio dinero y ojalá sean labores que escapen a la cotidianeidad de su vida, precisamente para que no se malentienda el sentido.

¿De qué manera se maneja el equilibrio entre darles a entender que el dinero se gana con esfuerzo, pero que no se obsesionen con él?

Siendo modelos, mostrándoles que el disfrute no sólo está relacionado al tener, sino en el estar juntos, hacer deporte, comer en familia, jugar y salir a la plaza. Los adultos tenemos que aprender a disfrutar con las cosas pequeñas de la vida y de esa forma seremos capaces de transmitírselo a nuestros hijos.

¿A qué edad se sugiere comenzar a darles mesada?

Un buen momento para comenzar a permitirles administrar su propio capital, es cuando son capaces de entender el concepto de dinero con el manejo que éste requiere.

¿Se debe interferir en las decisiones de gasto del niño a pesar que éste sea con su dinero?

Sí, pero hasta cierto punto, ya que también deben experimentar los fracasos de una mala administración de su dinero. Esto les enseñará a priorizar y tomar decisiones más acertadas. Una buena medida de intervención es pensar juntos en qué quiere gastar su dinero ahorrado, darle alternativas que sean de su interés y por supuesto que a los padres les parezcan razonables. A medida que vaya aprendiendo a utilizarlo también se le deben dar más libertades, para que pueda ir tomando decisiones con mayor autonomía. Si en el proceso toma decisiones de gastarlo todo de una vez, también hay una oportunidad de aprendizaje y es importante no “salvarlos” cuando eso pase para que aprendan su valor y lo importante de cuidarlo.

¿Cómo controlar a los niños que se obsesionan con el dinero, para bajarles la ansiedad por obtenerlo?

Un niño que se obsesiona con el dinero necesita de la mirada atenta de sus padres para entender por qué le pasa eso. ¿Es porque sufre al ver que los demás tienen algo que él no?, ¿es porque necesita retener y guardar?, ¿es porque quizás como padres estamos dando un modelo errado al no entregarle otras fuentes de satisfacción?, ¿es porque como padres hemos definido que todo puede ser a cambio de algo? Revisando si existen estas motivaciones es como uno puede buscar cómo abordar cada situación.

¿Cuáles son las acciones que como padres se pueden realizar para fomentar el ahorro?

La vieja costumbre de guardar en alcancías, chanchitos y botellas son siempre buenas alternativas. Si eso se complementa con un sistema en que pueden llevar las cuentas sería ideal, porque les permitirá ir conociendo cómo hacer sus presupuestos.