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Niños vegetarianos |Heredar el menú de mamá

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No comer carne es una opción atractiva para muchos padres que por motivos nutricionales o emocionales optan por dejarla fuera de su dieta, pero ¿qué pasa cuando se trata de la alimentación de nuestros hijos? Aquí revisamos las ventajas y desventajas para los más pequeños.

Basta participar de una actividad o almuerzo donde se reúnen varias personas para darse cuenta que la pregunta sobre si un plato tiene carne o no es cada vez más frecuente. Y es que el número de personas que le han hecho la cruz y no permiten la entrada de este alimento y sus derivados a sus refrigeradores va en aumento.

Según una encuesta realizada el 2013 por la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Medicina de la Universidad del Desarrollo sobre el número de vegetarianos y veganos en el país, esta arrojó que el 74% lo hace porque son animalistas frente a un 7,5% que lo hace por motivos de salud.

Son muchos los mitos y creencias erróneas que rodean a este tipo de alimentación, sobre todo desde que el 2012 la Organización Mundial de la Salud incluyó en una lista de enfermedades mentales el crudivorismo y el vegetarianismo extremo. A pesar de esto, la tendencia crece, especialmente entre la población más joven.

Pero, ¿qué pasa cuando la mamá es vegetariana y quiere introducir en esta práctica a su hijo? ¿O cuando la embarazada no consume carne durante la gestación?

Embarazo sin carne

El médico y pediatra de la Clínica Las Condes, doctor Carlos Saieh, nos aclara la situación de las mujeres que esperan un hijo. “Durante el embarazo la nutrición es un factor muy importante, ya que repercutirá directamente en la salud del hijo. La dieta vegetariana carece de las proteínas de origen animal necesarias para el crecimiento del feto y la producción de leche materna”.

El profesional señala además que en esta etapa los requerimientos de nutrientes aumentan y la “deficiencia de alguno de ellos puede poner en riesgo tanto la salud de la mamá como el crecimiento normal de su guagua. En el caso específico de las mujeres vegetarianas, el riesgo puede incrementarse si no se logran cubrir las dosis necesarias de proteínas, vitaminas y minerales provenientes de alimentos de origen animal, por lo que se debe analizar la alimentación durante este periodo en forma exhaustiva con su médico”.

Tal como explica el especialista, “las proteínas animales contienen una cantidad importante de amino-ácidos, algunos de los cuales podemos sintetizar (no esenciales) y otros que nos son posible sintetizarlos y que son muy relevantes (esenciales)”. Destaca además que los vegetales no tienen aminoácidos no esenciales, razón por la que se debe combinar alimentos para obtenerlos. Según detalla, “en la madre que recibe una dieta lacto-ovo-vegetariana es rara la deficiencia de proteínas, pero puede haber déficit de vitaminas o minerales”.

Asimismo, agrega que otras de las faltas que pueden aparecer a causa de este tipo de dieta son:

– Déficit de vitamina B12, que produce anemia megaloblástica.
– Insuficiencia de fierro, lo que provoca anemia ferropriva y afecta la oxigenación en los tejidos del feto.
– La falta de calcio causa trastornos a la madre a futuro, como osteoporosis y fracturas fáciles.
– Déficit de ácido fólico, ocasiona anemia y repercute en daños por mala terminación de la médula ósea, que se forma durante el primer mes de embarazo, por eso se recomienda una suplementación previa.

En los niños

Cuando se trata de la alimentación de un niño, el doctor Saieh explica que “de acuerdo a la opinión de algunos investigadores los menores pueden recibir una dieta vegetariana siempre y cuando no sea estricta”. Destaca además que al comparar “la dieta de los menores vegetarianos con la de los no vegetarianos, se concluye que con la alimentación ovo-lacto-vegetariana, es decir huevo-leche-vegetales, se logra un desarrollo y crecimiento físico adecuado”. Además añade que “una nutrición saludable depende de la cantidad de alimentos ofrecidos al niño y en lo equilibrada que esta sea, ya que no existe alimento capaz de proporcionar todas las sustancias nutritivas que nuestro organismo necesita”. Asimismo, es tajante al afirmar que “los  consumidores de carne y los vegetarianos no tienen la verdad absoluta y la clave consiste en proporcionar una correcta cantidad de nutrientes obtenidos a través de los distintos grupos de alimentos”.

Diferentes significados

Vegetariano: no consume carne ni productos de animales, aunque hay algunos que sí comen huevos y lácteos.

Veganos: eliminan de su dieta carnes y derivados de animales como huevos, leche o miel.

Pocas proteínas

Una alimentación con pocas proteínas va asociada a la ingesta de pocas calorías, esto recibe el nombre de desnutrición calórico-proteica, (desaparecida en Chile) y que se caracteriza por:
– Pérdida de peso.
– Hinchazón de tejidos subcutáneos por la retención de líquido.
– Debilidad y falta de desarrollo muscular.
– La piel se vuelve pálida y el pelo se cae con facilidad.
– Irritabilidad y falta de ánimo.
– Pérdida de apetito.
– Aumento del riesgo de infecciones.

Consejos del doctor

El pediatra Carlos Saieh cree que “si la opción de los padres es convertir al menor en un vegano (sin el consumo de alimentos de origen animal) es necesario incluir  alimentos ricos en nutrientes. Estos niños necesitan buenas fuentes de calcio, vitamina B12, vitamina D y proteínas”. Por ello es importante tener en cuenta que:
– El uso de dietas no usuales pueden causar complicaciones en la salud de tu hijo.
– El hecho de optar por una alimentación como la vegetariana, exige una orientación, especialmente cuando se trata de niños.
– Una dieta vegetariana puede desarrollar deficiencia de fierro en la sangre del pequeño, pudiendo provocar anemia. El déficit de vitamina B12 puede ocasionar anemia y la falta de vitamina D puede producir hasta raquitismo.
– El exceso de fibra en este tipo de comidas puede disminuir las calorías, principalmente en los primeros años de vida del infante.
– Cualquier tipo de dieta debe ser objeto de reflexiones, planificación y contar con el apoyo de un pediatra e idealmente una nutricionista.

El especialista considera que una nutrición vegetariana saludable es aquella que no es estricta, sino que es equilibrada y con ingesta de proteínas como las de la leche y huevos. Asimismo, cree que no es aconsejable dar régimen vegetariano a los lactantes, pero sí es una buena dieta en los niños mayores y adultos.