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¡Mi hijo repitió!

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¿Cómo enfrentar el problema? ¿De qué manera podemos ayudar a que el impacto no sea tan fuerte? ¿Quién decide si debe hacer un curso de nuevo? Este artículo orienta respecto a cómo manejar la situación y lo que podemos hacer como padres.

No es extraño escuchar a padres decir que sus hijos repitieron algún curso de enseñanza básica por inmaduros. Pues bien, ésta es uno de los principales factores, ya que la maduración cognitiva y afectiva influye significativamente en la adquisición y compresión de los aprendizajes esperados del año escolar.

Si tu hijo está próximo a comenzar la enseñanza básica no te preocupes, por lo general es muy poco frecuente el número de niños que a esa edad no logran las metas propuestas, pero si te llega a pasar, es importante estar preparado.

En el caso de que repita, el rol de los padres será de gran relevancia. Hay que considerar que el niño se puede sentir decepcionado, triste, con cierta ansiedad de entrar a un curso diferente o sensación de fracaso. El ayudarlo a manifestar este tipo de sentimientos es importante para hacerle ver esta experiencia como una oportunidad que le permitirá aprender, conocer a nuevos compañeros y sentir que es capaz de entender la materia de su clase.

Muchas veces son los mismos padres los que les transmiten inseguridades y ansiedades, por lo tanto, es importante manejar adecuadamente las sensaciones personales al respecto, ya que en niños pequeños, de entre 4 y 6 años, la repitencia no tiene necesariamente una connotación negativa, sino que son los adultos quienes se la dan.

Alejandra Montesinos, Psicóloga de la Universidad Católica con magíster en pacientes Infantojuveniles, expresó que el tema de la repetición debe tratarse a nivel familiar y hablado abiertamente con el niño, quien necesitará apoyo y contención. Además, la experta nos entrega información más detallada de cómo se vive este proceso y qué se debe hacer como padres.

 ¿Cómo saber si un niño entre 4 y 8 años debe repetir de curso?

No creo que un niño deba repetir si ha alcanzado los aprendizajes esperados que le corresponden. De hecho, no hay elementos para tomar esa decisión si tiene los logros esperados para su nivel. Cuando un niño tiene otras dificultades (sociales o emocionales) considero que deben darse los apoyos que correspondan para que pueda ir superando las dificultades puntuales que está teniendo.

Si a mi hijo lo quieren dejar repitiendo en el jardín o colegio, ¿cómo me aseguro que esa opción es la mejor para él?

Esto se logra a través de una comunicación fluida con el colegio sobre la situación del pequeño, de un diálogo que permita ir visualizando los beneficios y desventajas de esta decisión de manera conjunta, ya que son quienes mejor conocen al niño en sus diferentes dimensiones. En segundo lugar, podría ser muy positivo hacer una evaluación con un especialista que vea sus capacidades y habilidades cognitivas, así como el ámbito emocional y haga una sugerencia al respecto.

 ¿Qué especialista me puede ayudar?

Principalmente psicopedagogos y psicólogos. También podría pedirse la opinión de un neuropsiquiatra infantil.

 ¿En qué casos es bueno dejar a un hijo de esa edad repetir?

Algunas posibilidades para tomar esta decisión es que no haya adquirido las habilidades, destrezas y conocimientos de años anteriores, generándole un vacío cada vez más difícil de abordar o que las demandas académicas, sociales y emocionales del próximo nivel puedan ser muy difíciles para él y se pronostique que podría fracasar, fragilizando al niño.

Sin embargo, es muy difícil decir a priori cuándo sí y cuándo no se debe dejar a un niño repetir, ya que es un análisis que se debe hacer con un conocimiento profundo de él y de las condiciones que lo rodean. Optar por esta alternativa es una decisión compleja, que requiere de un análisis caso a caso, de ver las posibilidades del establecimiento educacional de darle los apoyos que necesita y del acompañamiento que la familia le pueda dar. Se debe considerar y analizar qué tan posible puede ser para él superar las dificultades que tenga en el escenario de pasar de curso o de quedarse en el mismo nivel.

 ¿Qué problemas podría traer en un futuro el hecho de no dejar repitiendo a tu hijo?

Pensando en un caso en que se haya definido que la mejor opción es que repita, pero se desestima esa posibilidad por parte de los padres y se mantienen las dificultades en los años siguientes, algunos riesgos pueden ser una baja autoestima, el no logro de los aprendizajes esperados, sensación de fracaso e ineficacia y poca motivación escolar, entre otros. Las repercusiones emocionales de un niño que tiene dificultades académicas de manera sostenida perpetúan un círculo vicioso en que estos aspectos no le permiten tener el empuje y perseverancia para lograr un mayor éxito académico ya que se van sintiendo cada vez más desesperanzados.

Si mi hijo repite por notas, ¿qué se puede hacer para ayudarlo? Por ejemplo, ¿es bueno que estudie durante las vacaciones?

Si repite por malas notas es importante que busque o continúe con el apoyo del especialista en dificultades de aprendizaje quien orientará a la familia en los pasos a seguir. No debiesen ser las vacaciones una instancia de estudio pero sí, dentro de la dinámica cotidiana de este período de descanso, orientarse a reforzar ciertas habilidades si es que así lo requiere. En todo caso, se debe priorizar el descanso escolar del niño.

 ¿Es necesario castigar a un hijo que repite por notas?

No sólo creo que castigarlo es una mala opción, creo que incluso puede empeorar el problema. Es importante ayudarlo a ver qué cosas no se hicieron de manera correcta el año anterior, para que se tomen acuerdos de cómo abordar de mejor manera el año entrante. Por ejemplo, mejorando hábitos de estudio, comprometiéndose a hacer un esfuerzo por aprovechar la hora de clases o potenciando los apoyos que se le estén entregando por parte del colegio o de profesionales.