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Working mother | Mariana Derderian

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Empoderada en su papel de madre, actualmente la actriz distribuye su tiempo entre los cuidados de Leticia, la obra de teatro “Revueltos” y la grabación de videos para su canal de Youtube. En medio de esta ajetreada agenda, nos brindó un espacio para contarnos cómo ha sido su experiencia con la maternidad.  

Mariana llega a la entrevista puntual, fresca y chispeante, nada delata que sus noches siguen siendo dulcemente interrumpidas por su pequeña hija Leticia, quien en agosto pasado cumplió un año de vida. Y es que la actriz disfruta al máximo cada etapa de su primera maternidad, así lo expresa y lo hace saber.

Después de cinco años de pololeo, Mariana y su pareja, Francisco Aravena, decidieron que era el momento de iniciar el gran proyecto familiar. Esa consciente decisión tardó poco en concretarse, pues solo tras unos meses Mariana estaba embarazada. A partir de ese instante comenzó a recorrer un camino en el que los temores, dudas y ansiedades se entremezclaron con felicidad e ilusión. De todo aquello guardó registro en sus redes sociales, esas mismas que hoy en día sirven de plataforma para compartir (no sin algo de humor) las aventuras y desventuras de la maternidad. Otorgar un espacio sin prejuicios, donde las mamás se sientan comprendidas y además puedan acceder a herramientas tan necesarias como son los cuentos infantiles audio grabados, son parte de los objetivos del canal Youtube de Mariana (@mamariana), el gran desafío inspirado por su hija.

¿La llegada de Leticia fue planificada?

Sí lo fue. Fue esa sensación de “ya está bueno, lo hemos pasado bien, ya hemos viajado, llegó el momento de hacer nido”. Con Francisco fue algo súper compartido en sentimientos. Esta fue una conversación que tuvimos como en octubre y quedé embarazada en diciembre.

¿Cómo viviste tu embarazo?

Encuentro que estar embarazada es lo máximo, es el mejor estado que he tenido. Nunca me había sentido tan bien, tan feliz, tan contenta, linda, alegre, me sentí como no me había sentido nunca. Durante el embarazo me empoderé totalmente de mí, me salió como una leona, defendía mi estado.

¿Qué ha sido los más complejo que te ha tocado experimentar durante estos meses?

Mira, la bajada de leche para mí fue peor que el parto, fue muy dolorosa. Además, la fisonomía de cada mujer es tan diferente y yo no tenía el ‘chupete’ ideal, por lo que el acople me dolió mucho.

¿Te sentías culpable por no poder darle leche?

No, para nada. Al final decidí no leer a ni una mamá más, porque hay demasiadas ‘talibanas’ del deber ser que te dicen que debes intentarlo, intentarlo y volver a intentarlo, pero al final sangras y sangras. Así que opté por decir “¿sabes qué? Estoy haciendo lo mejor que puedo con lo que tengo. A mí me encantaría darle leche a mi guagua, pero no voy a sufrir”. Entonces encontré la solución, me sacaba leche (encuentro que el saca leche es el mejor invento del mundo) y después le daba de mi leche en una mamadera.

Y Francisco, ¿cómo desempeña su rol de padre?

Él es quien lava las mamaderas y el que cambia el primer pañal de la mañana. Es de los que llegan de la oficina a las siete de la tarde y la sube al columpio, al andador, a la sillita para comer. Me llama 200 veces al día para preguntarme como está la Leti, me pide fotos. Por ejemplo, los viernes y sábados que tengo función me voy al teatro una hora antes y cuando llego a la casa me doy cuenta que jugó con ella, la bañó… él hace todo, le enseña palabras, esta niñita está sobre estimulada (ríe).

Al embarazarte tuviste que enfrentar difíciles momentos laborales, ¿qué percepción tienes del tema?

Creo que este país es súper injusto con las mujeres en general, y con las embarazadas también. A ningún jefe le gusta que su empleada quede embarazada y tenga fuero maternal, a nadie le gusta tener una sala de lactancia, ni dejar que la mujer deba irse antes para dar leche, y te lo hacen sentir así. ¿Sabes lo que es peor? Que somos nosotras mismas las que castigamos a nuestras pares, existe muy poca solidaridad con el género, poca empatía.

¿Y en el rubro de los actores también pasa eso?

Depende de los jefes que tengas, puedes tener suerte y no tenerla. Igual las cosas han cambiado, hoy día no existe ningún canal de televisión que se atreva a echar a una mujer embarazada, eso sería impresentable.

Ahora que estás protagonizando una obra de teatro, ¿cómo concilias el trabajo con la maternidad?

Los tiempos de ensayo fueron más difíciles porque lo hacíamos durante muchas horas todos los días, entonces necesitaba una buena red de apoyo. Tengo una mamá que me ayuda, la Silvita que es mi nana y que la amo, es heavy el vínculo que se genera cuando le dejas lo más sagrado. Mi papá también me apoya, tengo también una hermana que está en Talagante, somos una familia súper unida, somos poquitos pero muy unidos. Ahora con las funciones en la noche, con Francisco aperramos.

Pero además del teatro tienes un canal en Youtube. ¿Cómo nace esa idea?

Empecé a buscar información en internet sobre experiencias de mamás y me encontré con algunas muy distintas a mí, entonces no me sentía representada por nadie. Para mí la maternidad es una dualidad, es maravillosa pero terrible a la vez, por lo que me sentía un poco sola y no lograba verme representada en ninguna de esas mujeres.

Y ha tenido muy buena acogida…

Sí, yo siento que sí. Pienso que hay muchas mamás que se sienten identificadas.

Eres muy activa en redes sociales, por lo que estás muy expuesta a la crítica, ¿has sufrido algún ataque por parte de los usuarios?

La verdad es que no lo he sentido. Igual me dolería y me daría pena que me hicieran bolsa, pero creo no merecerlo porque nunca ando enjuiciando a la gente o diciendo “esto está bien, esto está mal”, soy más de la política del cada uno lo hace como puede. Por supuesto que me dan rabia muchas cosas y lo manifiesto en las redes, en ese sentido no soy muy políticamente ‘nice’, no soy como esos animadores de los ’80 que quedaban bien con todo el mundo. Ahora, uno tampoco es una medallita de oro para caerle bien a todos.

Pero si te llegase a pasar, ¿te afectaría?

Sí, creo que sí, pero se me tendría que pasar a los cinco minutos, porque también el tema es a quién tú le das el derecho de que te haga daño. Una cosa que tiene la maternidad es eso, yo no era así hace un año, antes no te habría dado esa respuesta, y no es algo que diga de la boca para afuera, sino que es una cosa que de verdad ha ido cambiando con la maternidad. El tema es, ¿cómo quiero que sea mi hija?, quiero que sea segura de sí misma, y ¿cómo se enseña eso?, eso no se enseña, los hijos son copiones, le imitan todo a los padres, si yo soy segura de mí misma, ella va a ser segura de sí misma.

 

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