Inicio » Kids » La importancia de un buen desayuno

La importancia de un buen desayuno

Kids

importancia_del_desayuno

No solo es la base de una sana y correcta alimentación, pues esta comida cumple también un rol determinante en el desarrollo físico e intelectual de los niños. Por ello, retomar las tradiciones de antaño y sentarse en torno a un menú equilibrado es una práctica que, de la mano de los expertos, vuelve a cobrar relevancia entre las familias chilenas.

Más de alguna vez hemos escuchado que el desayuno es la comida más importante del día ¡y efectivamente lo es!, ya que después de dormir entre 8 y 12 horas nuestro organismo necesita energía y nutrientes para poder realizar las actividades cotidianas, por simples que estas sean. “Este regula nuestro nivel de energía, hambre, ansiedad y alerta mental durante todo el día. Un buen desayuno debiese representar un 25% de la ingesta calórica diaria, e incluir lácteos, pan o cereales y fruta o jugos de fruta naturales sin adicionar azúcar”, explica María Ignacia Fillol, nutricionista de Clínica Universidad de Los Andes.

Si una persona se salta esta comida se agotan las reservas hepáticas de glucosa, como consecuencia de ello se produce fatiga y pérdida de energía, por lo que el cuerpo recurre a otras fuentes como la masa muscular para transformarla en energía, provocando la disminución de la musculatura. Estos perniciosos efectos producen un impacto mayor tratándose de individuos en edad de desarrollo, como los niños. “El desayuno y la calidad de este juegan un papel fundamental en el óptimo desarrollo durante las etapas de crecimiento, infancia y adolescencia, y se asocia a un mayor rendimiento físico e intelectual. Un niño en edad escolar que asiste al colegio sin desayunar correctamente, es probable que tenga dificultades de concentración y memoria o se sienta cansado”, afirma la nutricionista.

Junto con incluir el desayuno en la rutina diaria, es de vital trascendencia poner atención a la composición del mismo. De acuerdo a los profesionales, todo desayuno debe incluir porciones de cereales, frutas y lácteos. Para equilibrar la dieta de los más pequeños se aconseja preferir panes bajos en grasas como el pan pita y la marraqueta. En el caso de los cereales, hay que saber distinguir los productos que ofrece el mercado, pues de acuerdo con la nutricionista: “Se suele cometer errores a la hora de elegirlos, debido a que se confunde el concepto de cereal tradicional y los actuales de desayuno, siendo este un factor muy importante y donde radica la diferencia entre algo muy saludable o menos saludable. Los cereales que están disponibles para esta hora del día son muy ricos en azúcares refinados y sodio, lo que es poco recomendable. Es esencial leer el etiquetado nutricional”. En el caso de los lácteos, los niños a partir de los 2 años pueden consumir los descremados o semidescremados.

Menú balanceado
Se sugiere que los desayunos sean variados, ya que de esa manera aportarán diversos nutrientes al organismo. Con todo, un desayuno completo debiese considerar la presencia de lácteos, cereales y frutas.
– Lácteos como la leche, yoghurt y queso fresco proporcionan calcio, hierro, zinc y proteínas.
– Cereales como el pan y los de desayuno constituyen una buena fuente de fibras, ácido fólico, energía e hidratos de carbono.
– Frutas frescas enteras o en zumos proveen agua, fibra y vitaminas hidrosolubles.

Crear el hábito en familia
Los expertos sugieren que el hábito de desayunar sea adquirido en familia, además de:
– Dedicarle entre 15 a 20 minutos.
– Incorporarlo como parte de la rutina diaria, incluso durante los fines de semana.
– Procurar que el ambiente en torno a esta comida sea ameno y distendido.