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La colación ideal

2-3 años

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La nutrición infantil es una de las principales preocupaciones paternas. Se trata de un tema complejo de resolver, debido a la gran cantidad de información disponible y la falta de tiempo de los adultos. Para que sepan qué mandarle a los más pequeños como snack al colegio, acá les dejamos algunos consejos
¿Es necesario que los niños lleven colación? ¿Cuánto se les manda? ¿Y qué es lo que más se recomienda? Estas son algunas de las preguntas que la mayoría de los padres se hace al momento de preparar los snacks para sus hijos. Los expertos señalan que los estudiantes de preescolar necesitan 100 calorías complementarias a las comidas principales y los de educación básica 150, mientras que los adolescentes requieren de 200. “Una colación saludable mejora el estado de ánimo y evita problemas de atención durante la jornada”, explica Fernando Espina, pediatra y director médico de Midoctor. Y agrega que “aquellos niños que tomaron su desayuno antes de ir al colegio, entre 6 y 7 de la mañana, necesitan recuperar el nivel de azúcar sanguíneo y lograr mantener las energías necesarias hasta la hora de almuerzo”. Por esta razón, es esencial que el menor coma cada 3 o 4 horas.
El profesional enfatiza que a los infantes no se les debe obligar a desayunar. “En ese caso es la colación la que se transforma en esta comida y debe ser más contundente que una normal e incluir lácteos. Si tomó leche en la mañana, lo mejor es enviarles agua, jugos naturales o fruta cocida”, detalla. Asimismo, especifica que lo ideal es una merienda para la mañana y otra para la tarde, no es obligatorio enviarles comida para cada recreo.
¿Qué se considera saludable?
– Verduras como tomates cherry, zanahorias pequeñas o palitos de apio.
– Sándwich a base de pan integral con jamón, palta, quesillo o queso bajo en grasas.
– Productos lácteos (solo a los niños que no lo tomaron al desayuno o tienen jornada escolar de tarde), como yoghurt o leche, todo con bajo contenido graso.
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Fruta fresca o deshidratadas (pasas, manzanas, peras, ciruelas, higos, duraznos o damascos).
– Jugo de fruta o agua.
– Semillas y frutos secos.
– Queque casero.
¿Y qué no lo es?
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Galletas con relleno, papas fritas, ramitas o cualquier producto rico en sal, grasa y azúcar que se vende en bolsitas individuales.
– Caramelos, cereales azucarados y chocolates.
– Bebidas gaseosas y jugos en polvo.
Para que la planificación de qué mandarles de colación a los niños sea más fácil, lo ideal es hacer un calendario anticipadamente.