Inicio » Embarazo » Más temas sobre embarazo » El rol del papá en el embarazo

El rol del papá en el embarazo

Destacado 1

rol_padres_embarazo

Durante el embarazo no solo las mujeres se ven expuestas a cambios. Aunque los hombres no experimentan una variación hormonal ni corporal, ellos también viven una serie de procesos en su estado de ánimo. Tienen dudas acerca de si están capacitados o no para cuidar a su hijo, y se preguntan cómo será su vida de a tres, entre otros miedos.

Sus preocupaciones
• Inseguridades: todos los cuestionamientos sobre su rol como futuro padre estarán latentes. Es bueno tener en cuenta que los aspectos emocionales, los cambios en los hábitos diarios, financieros y de la pareja, pueden enfrentarse mejor leyendo libros al respecto o hablando con otros padres. También es óptimo interiorizarse acerca de temas sencillos como el baño de la guagua o sobre su alimentación, por ejemplo. Cuando esté angustiado por algún motivo, debes tranquilizarlo, lo que le entregará seguridad y se sentirá algo más preparado para la paternidad.

• Ahora somos tres: comúnmente los hombres piensan primero en ellos y después en el ‘resto’. Por lo tanto, con la llegada de un hijo, se acentúa la necesidad de empezar a pensar en más de una persona. A veces puede sentir celos, pero estos se aliviarán conforme vaya comprometiéndose un poco más con el embarazo. Puedes ayudarlo, evitando que sea solo un espectador de tu felicidad, integrándolo y haciéndolo parte de ella.

• El aspecto financiero: naturalmente existirá una imperiosa sensación de que la responsabilidad es mucho mayor, lo que se relaciona con la presión económica. Por ello, es bueno que ambos se sienten a estudiar el presupuesto familiar y la forma de separar una parte de los ingresos, para comenzar la compra de las cosas necesarias para su hijo. Si se preparan con anticipación, reducirás su estrés.

¿Cómo entenderlos?
• Si se siente desplazado: si es que están esperando a su primer hijo, él dejará de ser el centro de la atención emocional. Puede que tenga miedo a que no se le dé el tiempo y la atención de antes.

• Que no cambien las cosas: puede angustiarle que muchas cosas vayan a ser diferentes, como sentirse excluido de este proceso, su vínculo con la guagua y también que su relación -el sexo y tus prioridades- cambien y te conviertas en una mujer aburrida, preocupada solo de la crianza de los hijos.

• Temor al instinto paternal: la relación que el papá establece con los hijos es distinta a la de una mamá. Partiendo por los 9 meses de embarazo; seguido del vínculo simbiótico que las mujeres tienen con su guagua recién nacida por la necesidad de alimentación y cuidados. Pero a medida que pasa el tiempo, cada uno se va independizando y el papá adquiere la misma relevancia que la madre. Sin embargo, para que él se sienta papá desde el principio debe generar una relación fuerte desde que sabe de la gestación: ir a todas las consultas, ecografías, compras, además de hablarle a su hijo y conectarse a través de tu vientre.

• Siendo más claras: si de pronto son torpes sobre lo que necesitamos oír o sentir como mujeres, y no te sientes entendida y acompañada, debes comunicarlo, apelando a tus sentimientos: “Siento que no me estás apoyando mucho…”, es distinto que señalar “no eres un buen apoyo”, que es categórico e hiriente.

¿Síntomas similares?
Si tu pareja empieza con cambios de humor, náuseas, vómitos, antojos, aumento de peso, cansancio, presión arterial baja, calambres en las piernas y dolores abdominales parecidos a las contracciones uterinas, entre otros, lo más probable es que padezca el Síndrome de Couvade. El nombre proviene de la palabra francesa ‘couver’, que significa incubar o criar, y afecta a algunos padres durante la gestación del hijo, generalmente a partir del tercer mes. Las distintas teorías señalan que esto está relacionado con:

1. Incremento del nivel de prolactina y cortisol que generarían los síntomas del embarazo en los futuros papás que se incorporan 100% en el mundo del futuro hijo.

2. Los cambios hormonales que afectan a las mujeres eliminarían señales químicas que podrían ser detectadas en forma imperceptible por el hombre. Esto provocaría en él una actitud protectora hacia la pareja y, a la vez, todos estos síntomas en su cuerpo para que ‘acompañe’ a su mujer durante toda esta etapa.

3. El hombre trata de identificarse tanto con la mujer embarazada, que esto produciría los síntomas en él.

Con la colaboración de Mercy Iriarte, sicóloga de Clínica Vespucio.