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El paso de tina pequeño a grande

0-24 meses

¡Ya creció!

¡YA CRECIÓ!

Tu hijo cumplió 6 meses, transformándose en una personita que cada día interactúa más con su entorno. Su desarrollo no es tan solo cognitivo, sino que incluye un alza notable en su peso y talla. De hecho, muchas de las tenidas que lucía con orgullo cuando era un recién nacido, ahora simplemente no le caben.

¿Otra cosa que le quedó chica? Su bañera plástica, evidenciando que llegó la hora de pasar a ligas mayores, entiéndase la tina de baño.

TIPS PARA UNA TRANSICIÓN PLACENTERA:

*Déjalo que testee las aguas en un “bote” familiar 

Unas noches antes, báñalo situando su tinita en medio de su símil grande, a fin de que se familiarice con esta. Así no parecerá tan gigantesca cuando esté llena de agua y con él adentro.

*Báñalo en seco 

Poniendo una toalla ancha o un asiento de baño para evitar resbalones, siéntalo en medio de la bañera con algunos de sus juguetes favoritos, también con el propósito de que se habitúe. Recuerda no dejarlo solo en ningún momento.

*¡Fuera frío! 

A la mayoría de las guaguas no les gusta pasar frío, y muchas lloran durante el lavado justamente por lo mismo. Cerciórate de que el ambiente al interior del baño tenga una temperatura agradable, incluyendo el agua entre 32 y 37°C.

*Mantén la entretención a mano 

Transforma la tina en un verdadero parque de diversiones, para que tu bebé permanezca entretenido y te permita bañarlo fácilmente. Los juguetes flotantes especialmente diseñados para el baño, así como los libros plásticos son una excelente opción. No olvides lavarlos semanalmente, eliminando los restos de agua que puedan haber quedado en su interior y que promueven la proliferación de bacterias.

*No lo bañes justo después de comer 

Las advertencias con respecto a los famosos “calambres” son debatibles. Lo que sí es seguro, es que como al bañarlo se mueve -y lo mueven- más, aumentan las posibilidades de que vomite. Además, casi siempre quedan somnolientos, por lo que el ideal es acostarlos a dormir después de esta rutina.

*Evita los ruidos fuertes, incluido sacar el tapón antes de tiempo 

El sonido y la sensación del agua de la llave corriendo puede desconcertar en un principio a los más pequeños, por lo que asegúrate de llenar la bañera antes de introducirlo. Una vez que termines de asearlo, no saques el tapón hasta que tu guagua esté fuera del baño. A muchos bebés les asusta el ruido del agua yéndose por el desagüe y algunos, incluso, temen que se los “trague”.

*Ten paciencia y no lo presiones 

Al igual que los adultos, los bebés tienen sus tiempos. Si, pese a todos tus esfuerzos, tu hijo sigue resistiéndose a la tina grande, acompáñalo bañándote tú con él para darle seguridad. Eventualmente tu pequeño se acostumbrará, pero lo hará más rápidamente si lo haces sin presionarlo y con cariño.