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Echar a volar la imaginación

2-3 años

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Crear sin límites es parte de la ingenuidad de ser niños, y es una habilidad que padres y educadores deben potenciar al máximo durante esa etapa.
En estos días de continuos cambios donde la tecnología avanza a pasos agigantados, es difícil notar la importancia de impulsar a los pequeños a usar su imaginación. Actividades como crear historias, jugar libremente o incursionar en el mundo artístico son algunos de los momentos que aumentan su seguridad y dan paso a la creatividad.
La correcta estimulación de esta es esencial para el desarrollo de cada individuo y como señala Susana Arancibia, sicóloga experta en temas de infancia, familia y adolescencia de la Universidad del Pacífico, “la creatividad es una capacidad inherente e indisociable al ser humano y constituye uno de los aspectos más relevantes de potenciar en la etapa escolar”.
Por otro lado, esta característica, sumada a otras habilidades blandas como la empatía y las ganas de aprender, son cualidades que las organizaciones consideran cada vez más relevantes dentro de sus trabajadores.
El contexto sí importa
El ambiente durante el proceso de estimulación es clave. Generar espacios tranquilos, de confianza y con libertad son algunos de los aspectos que no hay que olvidar a la hora de impulsar la imaginación. “Los niños pueden desarrollar su creatividad cuando se sienten seguros de sí mismos, en un clima que les permite la experimentación y el aprendizaje sin el temor de la evaluación ni menos de la sanción”, agrega la sicóloga.
Tal como explica la especialista, “en general los pequeños más creativos son más espontáneos, comunicativos, curiosos y menos ansiosos, siendo estas características fundamentales a la hora de relacionarse con los pares y también para que puedan enfrentar el mundo de mejor manera”.
Una tarea compartida
Padres y educadores cumplen un rol significativo en esta etapa. Cada instante es un espacio nuevo de aprendizaje que tiene que ser acompañado y fomentado como tal. Es por esto que los padres “deben estimular la iniciativa personal, la curiosidad y el aprendizaje autónomo, evitando la crítica y el rechazo, todo esto en un contexto donde el niño se sienta contenido afectiva y materialmente, logrando expresar sus ideas sin miedo a equivocarse”, menciona Susana.
Tips para la casa
– Para sacarle el máximo provecho a estos momentos junto a los hijos, la sicóloga invita a los adultos a arriesgarse y sacar al niño que llevan dentro. Para eso, acá les dejamos algunas sugerencias.
– Permitir y alentar el juego infantil libre, espontáneo y sin dirección de los adultos. Los padres deben tener un rol de seguidores, jamás de directores, para poder ingresar y acompañarlos en este mundo de fantasía.
– En la rutina diaria debe existir un tiempo para el entretenimiento, si este es compartido con hermanos u otros niños, mucho mejor. Es muy relevante que se entienda como un espacio de tranquilidad y sin uso de pantallas.
– Es esencial que cada menor identifique un lugar como propio para sus juegos, que le otorgue identidad y pueda dejar fluir la imaginación sin miedo al desorden o a romper algo.
– La lectura de cuentos infantiles, relato de historias fantásticas e incluso de las de los padres o abuelos eran pequeños, constituyen una fuente permanente de inspiración.
– Escuchar música alegre desde chicos es conveniente, ya que aumenta la flexibilidad del pensamiento y permite que los niños reduzcan sus inhibiciones y miedos.