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Chupetes, conoce sus pros y contras

0-24 meses

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El chupete resulta ser una maravilla cuando es el calmante perfecto para tu hijo, porque además de tranquilizarlo le da seguridad. No te niegues a que lo use, pues cada vez lo requerirá menos, hasta que alrededor de los 2 años comenzará a olvidarlo.

Es bueno porque…
• Puede prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Se ha visto que el succionar el chupete no permite que caiga en un sueño tan profundo, al mismo tiempo que mantiene las vías aéreas más despejadas. Algunos doctores recomiendan el uso de este accesorio para prevenir este síndrome, pero solo cuando duerma siesta y durante las noches hasta que cumpla 1 año.

• Algunos pediatras prefieren su uso para evitar que se chupe el dedo, ya que este hábito es más difícil de erradicar. Sin embargo, ambos producen problemas en el desarrollo facial pasado los 3 años, por lo que es aconsejable que lo deje antes.

• Es recomendable para viajes en avión, porque evita los cambios de presión en sus oídos.

• Hay versiones que además de pacificarlo, poseen texturas que le calman las encías en el momento que le empiecen a salir los dientes.

Es malo porque…
• No debes ponerle tete antes de que tu hijo tenga 1 mes, porque así nunca va a aprender a tomar leche. La succión que hace con el chupete no sirve para alimentarse y puede afectar su correcto desarrollo. Pasado este periodo va a distinguir ambas succiones y no confundirá tu pecho con su tete.

• Debido a que su boca y oído están comunicados, los doctores dicen que si usa chupete tendrá el doble de posibilidades de desarrollar otitis que si no lo utiliza, porque puede ser una fuente de infecciones. Por eso debes preocuparte de que siempre esté limpio. Y si es propenso a desarrollar infecciones de oído, ayúdalo a dejarlo.

• Algunos especialistas dicen que chupar tete deformará los huesos de su cara y no los dejará crecer como deberían, por lo que enchuecará sus dientes. Esto solo sucederá si dejas que lo use más allá de su tercer año. Aunque si se comienza a ver esto antes de ese tiempo y se elimina el uso del tete, esto se corregirá espontáneamente.

• Su empleo puede provocar aumento de cólicos, puesto que estará succionando aire, lo que podría llenarlo de gases.

Características y uso
– El chupete debe tener una tetina plana, simétrica y no debe medir más de 3 centímetros, además de poseer una punta anatómica para que se adapte mejor a la boca. Se sugiere que sea de silicona, pues es más resistente y limpio que el de caucho.
– El tete no debe ser afirmado con un alfiler de gancho porque se puede pinchar y tampoco debes colgárselo con una cinta larga, ya que se puede enredar en ella.
– Para que facilites la iniciación del chupete en tu guagua, procura partir con uno apto para recién nacido, de lo contrario no le gustará y rechazará expulsándolo constantemente de su boca.

Consejos para dejarlo
– Ojalá que antes de cumplir el año solo esté durmiendo con él, así será más fácil quitárselo paulatinamente.
– Debes ir limitando su uso, explicándole que solo debe utilizarlo por las noches, para que cuando esté dormido, se lo puedas quitar. Si inconscientemente se chupa el dedo, es mejor volver a poner el chupete dentro de su boca.
– No untar el chupete en sustancias dulces, ni cambiarlo por una mamadera, pues aumenta la aparición de caries, además de generar un mayor apego a este.
– Acordarse de que el tete tiene una connotación emocional muy grande para los niños porque les da seguridad. Por esto no debes describirlo negativamente, sino que animarlo con refuerzos positivos para abandonarlo; conversarle y hacerle ver a tu hijo que ya es grande y que no lo requiera.
– Generar una ceremonia en que él pueda desechar su chupete voluntariamente: regalárselo a alguna guagua conocida que lo necesite más que él, dejarlo debajo de la almohada para que se lo lleve el hada de los chupetes, intercambiarlo por algo que el niño quiera, etc.
– Elegir el instante adecuado en que tu hijo esté emocionalmente estable para dejarlo. Evitar hacerlo cuando ha nacido un hermano, entrará al jardín infantil, le sacarán los pañales, o cualquier situación de estrés o cambio en su vida.
– ¡Mantente firme! Puede que se vuelva a acordar de su querido chupete e intentará recuperarlo, pero tú debes conservar la paciencia y no olvidar que es por su bien, aunque él patalee.