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2, 3 o más. ¡Cuando la cigüeña se multiplica!

Antes del embarazo

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Para cualquier pareja la noticia de un embarazo es emocionante, pero ¿qué pasa cuando en la ecografía se escucha más de un corazón latiendo? Aquí la sorpresa es gigantesca. Para que sepan a qué atenerse, acá les contamos todo lo que deben saber sobre una gestación múltiple.
En Chile los embarazos múltiples han aumentado considerablemente en la última década, llegando a representar hasta el 3% del total. Este incremento tiene que ver con dos factores principales. Uno de ellos es la postergación de la maternidad, porque las gestaciones en edades más tardías (especialmente después de los 35 años) se asocian a una mayor probabilidad de embarazo múltiple espontáneo, básicamente, porque a más edad se incrementan también las posibilidades de ovular dos veces. El otro factor es el uso de técnicas de fertilización asistida, las que incluyen la utilización de drogas que estimulan la ovulación, lo que evidentemente se relaciona con una mayor producción de óvulos.
De acuerdo a Alejandro Rubio, ginecólogo de Clínica Indisa, “esto se da en 1 de cada 85 embarazos, cifra que puede ser un poco más alta en países desarrollados, donde las técnicas de reproducción asistida acrecientan un poco este número. Los embarazos triples espontáneos son muchísimo más esporádicos (1 en 7000 casos).
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Preparándose para su llegada 
“Un embarazo múltiple se puede producir por dos mecanismos: una división precoz del óvulo fecundado o porque la mujer tiene una doble ovulación y ambos huevos son fecundados dando origen a dos bebés distintos”, sostiene el especialista.
Este tipo de gestación presenta condiciones especiales, por lo tanto, existe una serie de consideraciones que hay que considerar. En este sentido, el autocuidado de la madre es esencial y las visitas al doctor deben ser más recurrentes. “En ellas se debe vigilar que el crecimiento sea adecuado y simétrico para los dos fetos, y estar pendiente de la aparición de síntomas de parto prematuro desde muy temprano en la gestación y otras enfermedades como hipertensión arterial, preeclampsia y diabetes gestacional. La madre debe tener buena comunicación con el médico y matrona, y ser instruida en reconocer la aparición de dichos síntomas”, afirma el ginecólogo.
Desde un comienzo, un embarazo de más de un embrión constituye una gestación de alto riesgo y tiene una tasa de parto prematuro muchísimo más alta (el cuello uterino se ‘acorta’ y dilata antes de lo esperado). Asimismo, los niños presentan bajo peso fetal, mayor índice de hospitalización de los recién nacidos prematuros, un moderado aumento de malformaciones fetales de baja complejidad, crecimiento asimétrico de los fetos durante la vida intrauterina, aborto espontáneo de uno de los gemelos en etapas precoces de la gestación y, también, un mayor riesgo para la mamá de desarrollar hipertensión arterial y desprendimiento placentario en el tercer trimestre.
Si bien el doctor ofrece todas las indicaciones acerca de lo que se debe y no hacer durante el periodo de gestación múltiple, existen algunas sugerencias que ayudan a tener un embarazo y parto sin mayores contratiempos. ¡El autocuidado es fundamental!
– Si el embarazo se desarrolla con normalidad, está permitido realizar deportes, pero siempre que se trate de actividades físicas de bajo impacto como natación o yoga.
– Realizar dos visitas mensuales al médico tratante durante el segundo trimestre, y una vez por semana durante el tercero.
– Realizar reposo relativo a partir de la semana 20 de gestación.
– Complementar la alimentación con fierro, calcio y ácido fólico.
– En caso de ser necesario, solicitar la suspensión anticipada del trabajo a partir de la semana 28.
– Mantener una dieta con mayor aporte calórico. Si en un embarazo normal la mujer debe consumir alrededor de 350 calorías adicionales, en uno múltiple ese requerimiento aumenta solo en 40%. Comer más de lo estrictamente sugerido podría generar afecciones como hipertensión y diabetes gestacional.
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El nacimiento
A diferencia de los embarazos simples, en los que la fecha se estima para la semana 39 o 40, en los múltiples esta se fija para la semana 37, aun cuando “casi en la mitad de los casos el parto se produce en forma prematura (antes de esa fecha), ya sea porque el cuello uterino se dilata antes de tiempo o porque se presentan contracciones muy frecuentes que inician el trabajo de parto”, precisa el profesional.
Es esencial tener en cuenta que en el caso de embarazo múltiple las contracciones suelen ser más débiles y menos frecuentes, por lo que la madre debe estar sicológicamente dispuesta para un proceso que puede extenderse varias horas. En ese momento es fundamental la paciencia y la asesoría médica, puesto que en algunas situaciones los doctores recurren a medicamentos que aceleran la labor.
Cuando el embarazo múltiple es de tres fetos o más, el parto necesariamente debe realizarse a través de cesárea. En cambio, con dos, la madre puede tener un parto vaginal. Si los dos niños vienen en posición cefálica, o sea, de cabeza, no hay inconveniente en efectuar un parto vaginal, pero basta con que uno de ellos venga en posición podálica (nalgas hacia abajo) para que se opte por una cesárea, pues reduce los riesgos, tanto para los recién nacidos como para la madre.
Riesgos del embarazo múltiple
Por naturaleza, lo normal es que la mujer esté biológicamente preparada para concebir un solo hijo por gestación, por ello, todo embarazo múltiple se considera extraordinario, fuera de lo habitual. De ahí entonces que pueda haber algunas complicaciones. Ahora bien, estas no se presentan en todos los casos, pero sí son variables que el médico debe tener en cuenta.
Síndrome de transfusión feto-fetal: solo ocurre en el embarazo de gemelos. Este síndrome consiste en la conexión entre los vasos sanguíneos placentarios de los dos fetos, por lo que puede pasar que uno de ellos reciba demasiada sangre y el otro muy poca. Como consecuencia, al feto que le llega más sangre crece de forma anormal, mientras que el que no, no crece, apenas orina y se va quedando sin líquido amniótico, por lo que podría morir por falta de oxígeno.
Hipertensión en la madre: las mujeres con embarazos múltiples tienen tres veces más probabilidades de desarrollar esta patología.
Anemia: los cuadros de anemia son dos veces más comunes en los embarazos múltiples que en los simples.
Aborto espontáneo: se vincula con el denominado síndrome del gemelo evanescente o del gemelo desaparecido. Se trata de la pérdida de uno o más de los fetos durante las primeras fases del embarazo. Esto puede estar acompañado o no de hemorragia.
Hemorragia postparto: debido a la amplia zona que ocupa la placenta y la gran distensión del útero, en los embarazos múltiples aumenta el riesgo de hemorragia después del parto.
¿Gemelos o mellizos?
De acuerdo a Alejandro Rubio, ginecólogo de Clínica Indisa, “todos los embarazos múltiples se denominan gemelares en terminología médica”. Sin embargo, de manera informal se llama mellizos a aquellos niños físicamente parecidos, pero no idénticos; es decir, que provienen de distintos óvulos fecundados. Por su parte los gemelos se producen por la división de un huevo en dos o más huevos idénticos que continúan independientemente su desarrollo, dando como resultado dos o más embriones que comparten la misma carga genética y que, por lo tanto, tienen características físicas idénticas y el mismo sexo.