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¡Vamos a hacer deporte!

2-3 años

niño

Desde la primera infancia, realizar actividad física es una herramienta muy útil parar lograr tanto el bienestar físico, como el psicológico, el emocional y el social. En Chile, se están implementando los gimnasios infantiles, los que además de entretener, están ayudando a crear hábitos saludables en los niños. ¡Conócelos!

En la actualidad, Chile es uno de los 10 países con más alto porcentaje de obesidad en el mundo. Una forma de prevenir que nuestros hijos se vean afectados, además de cuidar la alimentación, es fomentando el deporte y la actividad física.

De acuerdo a datos del Ministerio de Salud, la obesidad en los menores de 6 años era 9,4% el 2009, llegando a 10,3% el 2012. El detalle muestra que esta patología afecta a un 6% de niños entre 2 y 3 años; a un 11% entre 3 y 4 años, y a un 16% entre 4 y 5 años.

Conociendo la gravedad de estas cifras, aparece una nueva luz de esperanza para aquellos padres que ven que sus hijos son parte estas estadísticas: los gimnasios para bebes y niños preescolares.

Éstos, ofrecen diversas alternativas, las que varían según la edad y etapa en la que se encuentra el niño. Por ejemplo, en aquellos que aun no gatean se trabaja el fortalecimiento del cuello mientras que en los que ya lo hacen, se busca tonificar la musculatura de brazos y piernas, como preparación para su pronto caminar.

Para niños más grandes, de 1 a 3 años, hay clases más dirigidas al desarrollo de la motricidad fina, como la toma de objetos. La idea es que paralelo a esto, vayan desarrollando diversas habilidades deportivas como la fuerza, resistencia, velocidad y equilibrio, las que se adquieren a medida que van creciendo.

En B-Active, una de las alternativas que existen en cuanto a gimnasio de niños, tienen un programa dirigido a niños que juegan y se ejercitan con la compañía de algún adulto, ya sea padres, abuelos o tíos, quienes son fundamentales en el desarrollo de la clase, apoyándolos y motivándolos.

En esta dinámica se busca potenciar el desarrollo de la marcha, la estabilidad, manipulación de objetos, distinguir colores y números, para obtener un desarrollo integral. Esto se realiza en un ambiente de confianza, son las primeras interacciones con otros niños y guiadas por un experto de la motricidad infantil.

En niños mayores, de 4 a 14 años, el objetivo de los programas es poder mejorar las habilidades y destrezas coordinativas  y la condición física de los niños. Por lo general, a esta edad el niño se ejercita en un circuito máquinas, muro escalada y punching balls, entre otras, todas actividades que fomentan la coordinación, la agilidad y el equilibrio.

En B-Active, por ejemplo, la rutina de trabajo contempla una fase inicial (calentamiento previo), una fase de desarrollo (trabajo específico en rutina) y una fase final (relajación y elongación). Todo siempre guiado por expertos.

El hecho de incluir el deporte a temprana edad a modo de rutina, lo que busca es que el niño sienta interés por las actividades que generan movimiento, ya que esto le ayudará a desarrollar sus capacidades. Además, no sólo se les está educando en cuanto a la incorporación del deporte a la vida, sino que también aprenden valores como el respeto hacia los demás, el trabajo en equipo y una autoimagen ajustada.

Sus beneficios

Para Raúl Urbina, Director Técnico de B-Active, uno de los gimnasios infantiles existentes en el país, los beneficios asociados a la práctica de actividad física desde temprana edad comienzan desde una perspectiva biológica. “El trabajo muscular mejora el metabolismo en general, lo que quiere decir que se gasta más energía, lo que disminuye el riesgo de padecer sobrepeso u obesidad”, asegura.

Asimismo, agregó que se previenen enfermedades crónicas como la diabetes (acumulación de azúcar en sangre), la dislipidemias (aumento del colesterol malo y triglicéridos) y la hipertensión. Diversos estudios han demostrado que también la actividad física mejora la capacidad de concentración y disminuye la ansiedad y el estrés al secretar sustancias que nos hacen sentir mejor, conocidas como endorfinas.

Otro de los beneficios, es que si esta actividad se realiza en forma grupal, el niño por lo general mejora el dominio de las denominadas habilidades blandas, que se traducen en la capacidad para trabajar en equipo, empatía, liderazgo y resolución de problemas, lo que bien llevado conduce al aumento de la seguridad y autoestima.

“En B-Active los niños van a disfrutar y pasarlo bien, sin presiones, sin competencia y sin sentir que es una obligación. Ellos llegan a su propio espacio en que pueden desarrollarse no solo físicamente sino también de manera emocional”, añadió Urbina.

 Además de existir ya en Chile los gimnasios para bebes y niños, si se busca en internet, también existen una infinidad de videos que te pueden ayudar como padre a establecer rutinas de actividad física con niños en la casa, pudiéndolo desarrollar, incluso, como un hábito familiar.

La frecuencia

Entendidos señalan que a pesar de los múltiples beneficios que otorga la actividad física durante la niñez, hay que tener en cuenta ciertas precauciones, como no superar los límites permitidos, las cargas excesivas o corregir las malas posturas del cuerpo.

Respecto a la frecuencia con que los más pequeños pueden hacer gimnasia, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), asegura que deben practicar como máximo 1 hora al día.

“Si se considera la oferta académica y el hecho de que los niños puedan jugar en forma libre, lo ideal sería que practicaran actividades físicas en forma dirigida 2 a 3 veces por semana. Esto les permitiría reforzar los hábitos de vida activa y dirigir adecuadamente las habilidades personales hacia un deporte o actividad que les permita desarrollarse y ser felices”, asegura Urbina.